La alimentación buena y saludable toma un poco de esfuerzo y paciencia. A veces usted decide preparar lo que sea más fácil y rápido. Sin embargo, debe recordar que a veces los alimentos preparados rápidamente no son los mejores y no le ayudan a su niño a crecer saludable física y emocionalmente. Los niños crecen a su propio ritmo. Nosotros no podemos acelerar su progreso pero podemos apoyarlos mientras desarrollan sus habilidades y su confianza en sí mismos. La manera más efectiva de ayudar a que sus hijos se alimenten sin ansiedad es apoyándolos y no diciéndoles lo que deben hacer.
Apoyando a su bebé recién nacido
- Sosténgalo para que se sienta seguro
- Aliméntelo solamente con leche materna o fórmula para bebés
- Póngale un babero para que usted no tenga que preocuparse de limpiarle la boquita o la quijada
- Sosténgalo de forma que el bebé pueda ver su rostro
- Póngale atención pero no lo distraiga demasiado
- Manténgase calmado
- Déje que se alimente hasta que él mismo deje de hacerlo o hasta que muestre señales de que necesita descansar
Apoyando a su bebé mayor:
- Continúe dándole leche materna o fórmula para bebés
- Permita que el bebé use una taza durante la comida o la merienda
- Siéntese directamente al frente del bebé cuando le esté dando comidas sólidas con una cuchara
- Dele alimentos sólidos que sean saludables y apropiados para su edad (dele solo un alimento nuevo cada semana)
- Ponga mucha atención a la forma en que su bebé se comunica con usted y deje que él le indique cuando está lleno.
- Ofrezca cada alimento calmadamente y de forma positiva, aún cuando es un alimento que a usted no le gusta
- Permita que el niño coma de forma desorganizada (prepare el área de alimentación de forma que no importe que el niño tire la comida al piso)
- Permita que el niño trate de alimentarse por sí mismo cuando pueda hacerlo
- Siéntese y coma con él o ella
