Tema:
Por qué los niños pequeños tienen reacciones sociales y
emocionales positivas cuando aprenden o hacen algo que produce los resultados
esperados.
La investigación nos dice:
- Los niños pequeños expresan su alegría
cuando sus acciones traen respuestas interesantes y que ellos esperan que
pase.
- Cuando la relación entre algo que un niño
pequeño ha aprendido hacer y la recompensa de la respuesta que sigue
es bien clara, la respuesta emocionalsocial positiva ocurre con mucha frecuencia.
Basándonos en la evidencia:
Ayudar a niños pequeños a aprender sobre sus habilidades al responder
de una manera consistente a los esfuerzos del niño de llamar su atención,
or organizar los juguetes y materiales de una manera que produzcan efectos interesantes
cuando el niño se relaciona con ellos.
Imaginemos un móvil con los colores del arco iris,
hecho de diferentes juguetitos que cuelgan y suenan al moverse. La mamá
sienta a su hijo en una silla de bebé colocada cerca de los vistosos
juguetes. El bebé contempla los brillantes juguetes que cuelgan del móvil.
Pronto, puede que por casualidad, la niñita toca el móvil con
la mano y entonces es recompensada con el movimiento colorido de los juguetes
y el placentero tintineo de las campanillas. A la vez que el bebé se
da cuenta que esta acción causa los placenteros movimientos y sonidos,
también aprende a repetir la acción. Cada vez que toca el móvil,
la respuesta es la misma, y ahora espera con anticipación la grata recompensa.
Un exámen de la investigación de las oportunidades
de aprendizaje que comparten estas características-oportunidades de aprendizaje
enlazadas a ciertas esperadas recompensas-demuestra que se producen respuestas
sociales y emocionales positivas en niños pequeños. Es decir,
que los niños responden a aquellas oportunidades de aprendizaje que ofrecen
"reacciones contingentes" con comportamientos como sonrisas, arrullos,
atención, y risas-respuestas que claramente indican que estan disfrutando
de esta situación de aprendizaje.
La investigación disponible también nos señala
que cuando la .recompensa esperada no sigue a la acción del niño,
o cuando la recompensa ocurre de manera caótica o al azar, el niño
seguramente respondera negativamente, con comportamientos como llorar o quejarse-signos
seguros de frustración e infelicidad.
Carl J. Dunst, PhD., ha evaluado 42 estudios de investigación
incluyendo a más de 1.000 niños para responder a las siguientes
preguntas: (1) si la investigación disponible relaciona a las experiencias
de aprendizaje contingentes a una reacción con una respuesta social y
emocional positiva, y (2) si diferentes tipos de aprendizaje por medio de reacciones
contingentes provocan diferentes respuestas sociales o emocionales. Al unir
los resultados de tantos estudios de investigación, Dr. Dunst se propuso
identificar las pautas y las prácticas que tanto padres como maestros
y otros profesionales de la infancia pueden usar para proporcionar experiencias
educativas a los niños pequeños.
Un resumen de los estudios que examinó el Dr. Dunst,
demuestra que los niños pequeños se benefician del aprendizaje
relacionado con resultados consistentes y con recompensas. El Centro de Investigación
y Formación del Desarrollo de la Primera Infancia recomienda que los
padres y los practicantes tomen en cuenta las experiencias de aprendizaje cotidianas
de los niños y traten de reestructurarlas o de añadir características
que permitan a su niño el hacer algo que produzca el efecto esperado.
En vez de simplemente hacerle algo al niño, la idea es la de organizar
actividades, eventos o materiales de tal manera que el niño haga que
algo pase.
Vamos a ver como una joven madre pone en práctica el
resultado de las investigaciones:
Carlota, que tiene 6 meses de edad, ha sido "como un
pez" desde que nació, según su madre, Ana Velez: "Carlotita
se ve más contenta cuando está sumergida en una bañera
de agua tibia, totalmente relajada y sonriendo con una expresión de paz
en la cara," nos explica Ana, quien añade con una sonrisa, "¡Creo
que es medio sirena!"
Tanto le gusta al bebé la sensación de estar
en el agua, que la hora del baño ha demostrado ser la mejor hora para
aquellos simples "juegos" entre madre e hija que están ayudando
a Carlota, quien nació con síndrome de Down, a aprender sobre
sus habilidades y lo que pasa cuando ella hace que algo suceda.
Con Carlota acostada boca arriba, su cabeza y hombros fuera
del nivel del agua en la bañera de bebé, Ana sube las piernas
de su bebé y las mueve hacia arriba y hacia abajo en el agua tibia. "¡Buen
chapoteo, Carlotita!" exclama Ana, "Aquí viene la cascada."
Entonces vierte una taza de agua en la barriguita del bebé cuando ella
chapotea, entonces Carlotita con diferentes sonidos y gestos demuestra alegría.
Cada vez que la bebé mueve sus piernas como una forma de chapoteo, Ana
la recompensa con una "cascada." En pocos minutos, la mamá
cambia eljuego empujando suavemente sus piernecitas de tal manera que Carlotita
empuja con sus piernecitas la palma de la mano. Cuando la bebé empuja,
la mamá empuja suavemente y dice, "¡Qué empujones más
fuertes!" Entonces la mamá usa un juguete de goma para hacer burbujas
en el agua que hacen cosquillas al bebé en la barbilla. Larecompensa
perfecta, que hace que Carlotita empuje sus piernas una y otra vez.
¡Vuelvelo a ver!
Lea o descargue la síntesis completa de esta investigación
en la sección Bridges en www.researchtopractice.info:
Dunst, C.J. (2003). Consecuencias de las respuestas-contingentes
sociales-emocionales de las oportunidades de aprendizaje. Bridges
, l(1)
