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Aprendizaje en dos idiomas: ¿Qué hace falta?
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Este informe provee sugerencias y recomendaciones para atender mejor a niños y familias cultural y lingüísticamente diversas. Los proveedores de servicios de Head Start encontrarán que esta información les resulta particularmente valiosa, ya que ofrece un análisis detallado de las necesidades, retos y oportunidades que respaldan a los niños bilingües y políglotas. Estos datos provienen de una evaluación nacional sobre las necesidades de los programas Head Start, cuyas recomendaciones incluyen las mejores prácticas y enfoques, tanto locales como nacionales.
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En invierno de 2005-2006, Office of Head Start (OHS) realizó una revisión de las necesidades del programa para atender a niños pequeños que aprenden dos idiomas, desde que nacen hasta los cinco años. El propósito de este proyecto era evaluar las necesidades, oportunidades y barreras; recopilar los recursos existentes y la programación innovadora; y preparar un bosquejo de las recomendaciones y sugerencias en el campo.
Las personas que aprenden dos idiomas son niños que se crían aprendiendo dos o más lenguas a la vez al igual que los que aprenden un segundo idioma mientras desarrollan el primero (o el que se habla en la casa). Para efectos de este informe, el término “personas que aprenden dos idiomas” encierra otros términos que a menudo se emplean, tales como “dominio limitado del inglés” (LEP, por sus siglas en inglés), personas que aprenden inglés y niños que aprenden un idioma aparte del inglés (LOTE, por sus siglas en inglés).
OHS reconoce que los niños que aprenden dos idiomas ingresan en los programas Head Start con retos y oportunidades únicas. La meta de esta revisión era determinar lo que los programas Head Start, Early Head Start, para familias migrantes y de temporada, y para indios estadounidenses y nativos de Alaska necesitan –en términos de conocimientos, destrezas y recursos—para abordar estos retos y maximizar las oportunidades mientras respaldan a los niños que aprenden dos idiomas en el aprendizaje del inglés y en el desarrollo de la lengua del hogar. El interés de OHS en este tema surgió de su entendimiento de la importancia del desarrollo del idioma para aprender en todos los dominios y como precursor del desarrollo de la lectoescritura. El desarrollo del idioma y la alfabetización temprana son fundamentales para lograr el mandato legislado de Head Start de promover la preparación escolar de todos los niños.
Debido a que Head Start cuenta con una larga trayectoria de atender cultural y lingüísticamente a poblaciones diversas, las cifras han aumentado considerablemente. Según los Informes de datos actualizados del programa de Head Start, casi tres de cada diez familias cuya lengua materna no es inglés y solo el 16 por ciento de los programas Head Start atienden únicamente a niños angloparlantes. En 1993, una encuesta de la Oficina de Política, Investigación y Evaluación de la Administración de Niños, Jóvenes y Familias sobre los programas Head Start reveló que los niños y familias Head Start hablan más de 140 idiomas a nivel nacional. La cantidad de culturas representadas es aún mayor.
Además del aumento en las cifras de niños y familias cultural y lingüísticamente diversas atendidas por Head Start, su distribución geográfica es muy cambiante. Muchas comunidades en Estados Unidos han experimentado influjos rápidos de familias inmigrantes. Los programas Head Start enfrentan retos significativos a nivel nacional al obtener el conocimiento y recopilar los recursos y el personal necesarios para atender a estas familias y niños con eficacia.
Base de acción La Ley de Head Start, según enmendada en 1998, y las Normas de Desempeño de los Programas Head Start que la acompañan requieren que los programas provean respaldo a los niños en la adquisición de su lengua maternal al igual que del inglés y así proveerles una gama completa de servicios Head Start integrales de maneras culturalmente apropiadas y respetuosas a las familias. Además, la Ley de Mejoras a Head Start para la Preparación Escolar de 2007 (P.L. 110-134) enfatiza en mejorar las labores de extensión y en aumentar la matrícula y la calidad de los servicios a los niños y sus familias, particularmente en comunidades que hayan experimentado un gran incremento en la población que aprende un idioma aparte del inglés (LOTE). Hay estudios que indudablemente demuestran la importancia de respaldar intencionalmente la adquisición del inglés y de la lengua del hogar de los niños pequeños. Conocer el idioma que se habla en el hogar facilita el aprendizaje de un segundo idioma. Los niños que conocen dos lenguas a menudo tienen niveles más altos de logros cognitivos que los niños monolingües y casi siempre tendrán una gama más amplia de oportunidades sociales y económicas disponibles al entrar en la adultez. Mediante su lengua y cultura maternas, las familias comparten un sentido de identidad y pertenencia. Los niños aprenden a relacionarse y a comunicarse con los demás. La pérdida del idioma que se habla en el hogar puede interferir con aspectos importantes de la vida de un niño, perturbar la comunicación familiar, inhibir el desarrollo de las relaciones interpersonales, llevar a la pérdida de sabiduría intergeneracional, afectar negativamente su concepto del yo, e interrumpir potencialmente las destrezas de pensamiento y razonamiento.
Metodología Para determinar la mejor manera de abordar las necesidades de los niños, familias, el personal de los programas y las comunidades locales respecto al patrocinio del desarrollo de la lengua en los niños que aprenden dos o más idiomas, OHS realizó la siguiente evaluación. Además de supervisar la investigación en el campo del aprendizaje de dos idiomas en niños pequeños, OHS realizó grupos focales, teleconferencias y reuniones con más de 200 personas dentro de la comunidad de Head Start.
Se celebraron diecisiete grupos focales, teleconferencias y reuniones con padres de Head Start, directores del programa, maestros, visitantes domiciliarios y trabajadores sociales para la familia, personal del gobierno federal, Oficinas Estatales de Colaboración de Head Start y proveedores de capacitación y asistencia técnica y otros contratistas nacionales. Se recopilaron datos de los programas Head Start en cada una de las Regiones de ACF al igual que en las divisiones para indios estadounidenses y nativos de Alaska del Programa.
Conclusiones Las conclusiones de la evaluación fueron extensas y complejas. Mientras realizábamos el estudio y escuchábamos a las familias, médicos y expertos se hacía cada vez más evidente que respaldar el desarrollo del idioma en los niños pequeños requiere un método integral por parte de las familias, las comunidades y en todos los niveles y puestos dentro de Head Start. He aquí algunos de los retos significativos comentados por los participantes:
- Muchos programas Head Start reportaron haber enfrentado dificultades para descifrar cómo promover la adquisición de idiomas, tanto de su lengua del hogar como del inglés, en niños provenientes de diversas culturas y hablantes de diversas lenguas. Debido a la inextricable alianza entre la cultura, la lengua y el aprendizaje, respaldar el desarrollo lingüístico en los niños es esencial para lograr la misión de Head Start de asegurar la preparación escolar para todos los niños.
- Se requiere que los programas locales realicen pruebas sistemáticas del desarrollo y evaluaciones continuas de los niños inscritos. Sin embargo, hay muy pocos instrumentos de evaluación válidos y confiables para evaluar el progreso en el desarrollo de la lengua y la lectoescritura, al igual que en el desarrollo de otros dominios de aprendizaje para niños que aprenden dos idiomas. El personal no puede apoyar adecuadamente el desarrollo infantil, identificar el progreso, individualizar el currículo en su totalidad, o identificar los comportamientos o demoras que requieren más evaluación y posibles intervenciones sin contar con datos precisos obtenidos de las evaluaciones.
- Muchos programas reportaron haber tenido dificultades con la incertidumbre de cómo respaldar mejor a estudiantes jóvenes de inglés mientras hacen la transición hacia o desde Head Start al igual que hacia otros programas de cuidado infantil o escuelas públicas. Las transiciones son importantes y a menudo estresantes para los niños, quienes con frecuencia necesitan apoyo adicional y andamiaje por parte del personal y de sus padres.
- Los programas Head Start informaron haber tenido gran dificultad para encontrar, atraer y retener personal bilingüe cualificado en educación en la primera infancia. Tener personal que habla la lengua y entiende la cultura de los niños y sus familias es esencial para la comunicación y el aprendizaje.
- Muchos, si no la mayoría, de los gerentes monolingües de Head Start informaron haber tenido dificultad para evaluar las destrezas lingüísticas de los potenciales candidatos, muy importantes para garantizar que se modele el uso adecuado de la lengua para los niños y que se dé una comunicación clara y respetuosa con los padres.
- Atender con éxito a familias y niños de varias procedencias lingüísticas y culturales no se puede lograr sin un plan integral y abarcador en el programa. Sin embargo, muchos programas no sabían cómo encaminar un proceso así (y muchos no entendieron su importancia). Según lo indica claramente el informe completo, proveer apoyo a los niños en la adquisición de dos lenguas es una tarea compleja y multifacética que requiere el respaldo intencional en todos los niveles del programa.
- Muchos padres de Head Start informaron que les resultó imposible participar de lleno en la educación de los niños o en el gobierno del programa y las actividades de participación para los padres de Head Start porque no hablaban inglés bien o en lo absoluto. Adicionalmente, los padres a menudo se preocuparon por que los niños continuaran hablando el idioma del hogar debido a la idea errónea de que el hablarlo interfiere con su aprendizaje del inglés. El costo de que el niño pierda su lengua materna y los beneficios de aprender dos idiomas apuntan abrumadoramente hacia el valor (o lo posibilidad) de cultivar el desarrollo tanto del ingles como de la lengua del hogar.
- Muchos programas Head Start informaron que les resultó difícil comunicarse por completo y, en ocasiones, en lo absoluto particularmente cuando se atienden tantas lenguas y culturas en un programa. Esto inhibe, como mínimo y prohíbe a lo sumo, a los padres de participar en la educación de sus hijos y en el gobierno de Head Start, pilares de la filosofía de Head Start.
- Muchos programas Head Start informaron haber tenido dificultad para ayudar a familias provenientes de diversas culturas y hablantes de diversos idiomas a acceder a los servicios de apoyo que requieren (médicos, dentales, de salud mental, clases de inglés como segundo idioma, terapeutas del habla, servicios sociales, etc.) debido a la falta de proveedores y servicios receptivos a su cultura. En ocasiones, la accesibilidad se vio agravada por parcialidades comunitarias. Esto limita la capacidad del programa para prestar servicios y apoyo a las familias, un sello distintivo de Head Start.
- Muchas comunidades de indios estadounidenses y nativos de Alaska (AIAN, por sus siglas en inglés) al igual que otras comunidades nativas, informaron haber enfrentado la inminente pérdida de sus lenguas nativas. Respaldar a los niños en el aprendizaje de lenguas y culturas a nivel comunitario, que están inextricablemente vinculadas a sus lenguas, requiere un enfoque a nivel comunitario. Además de respaldar el desarrollo lingüístico de los niños mientras aprenden sus lenguas maternas y el inglés, también se debe brindar apoyo a las comunidades nativas para fortalecer la revitalización y expansión de sus lenguas nativas.
Recomendaciones Cada una de las recomendaciones a continuación aborda las necesidades que arriba se enumeran.
- Establecer una iniciativa/prioridad de Head Start dedicada a mejorar los conocimientos del personal y del desempeño del programa respecto a la promoción del aprendizaje de dos idiomas para los niños –desde que nacen hasta los cinco años- y a prestarles una gama completa de servicios integrales de Head Start a ellos y a las familias cuyo idioma primario es otro aparte del inglés. Una iniciativa de Head Start incluiría algunas o todas las recomendaciones que se enumeran a continuación.
- Comisionar, mediante el establecimiento de un Centro Nacional de Head Start para el Aprendizaje de Dos Idiomas y el Desarrollo de la Alfabetización y/o mediante asociaciones, consorcios o contratos con otras organizaciones, las siguientes actividades—
a. Investigación, diseño, y desarrollo de recursos y estrategias para— i. respaldar el desarrollo lingüístico en los niños que aprenden el inglés, ii. promover la participación familiar, y ayudar a las familias a identificar, abordar y abogar por sus necesidades, y iii. ayudar a construir la capacidad de la comunidad y a fortalecer la planificación del programa en relación con el trabajo con niños y sus familias, cuya lengua materna no es el inglés. b. Diseminar información acerca de tendencias demográficas en poblaciones elegibles para Head Start y servicios programáticos para sus niños y familias mediante el análisis del Informe de datos actualizados del programa, los datos del Censo y otros recursos de datos demográficos. c. Proveer traducciones de documentos y plantillas esenciales de Head Start de documentación/información rutinaria del programa en múltiples idiomas al igual que alternativas de subvención y estrategias para acceder a servicios adicionales de interpretación y traducción. d. Desarrollar evaluaciones sobre el desarrollo infantil cultural y lingüísticamente apropiadas en múltiples idiomas y en todos los dominios de aprendizaje y desarrollo para estudiantes jóvenes del inglés. e. Desarrollar evaluaciones lingüísticas y de lectoescritura en múltiples idiomas para niños que aprenden dos (o más) lenguas. f. Desarrollar o identificar estrategias para evaluar las destrezas lingüísticas del personal para ayudar a los gerentes Head Start a determinar cómo evaluar mejor la competencia lingüística de candidatos a formar parte del personal basado en las necesidades y las tareas del puesto. g. Proveer recursos basados en la investigación y facilitar un foro virtual, por medio del Head Start Early Childhood Learning and Knowledge Center (ECLKC), para que los programas compartan información y recursos relativos al aprendizaje de dos idiomas. h. Servir de enlace con el personal federal y proveedores de asistencia técnica para garantizar que la pericia del Centro llegue al público y los proveedores de asistencia técnica tengan el conocimiento y las destrezas necesarias para ayudar a los programas a implementar políticas, procedimientos, estrategias y actividades adecuadas del programa. i. Colaborar con la Administración de Indios Nativos (ANA), La Oficina de Adquisición del Idioma Inglés (OELA), y otras agencias federales a implementar las estrategias para respaldar la adquisición de lenguas nativas en los niños nativos de Alaska y los niños indios estadounidenses, al igual que otras comunidades nativas, y apoyar activamente la revitalización y expansión de lenguas nativas. j. Realizar, según sea necesario, análisis adicional para definir más específicamente el alcance, el tipo y la distribución de las necesidades del programa al igual que las prioridades en el desarrollo de recursos.
- Realzar las oportunidades de desarrollo profesional para fortalecer el conocimiento y las destrezas del personal de Head Start relativas a atender a niños pequeños que aprenden inglés y a sus familias, inclusive proveer apoyo para la capacitación en línea y los programas que otorgan credenciales, tales como—
a. Certificaciones de enseñanza en la adquisición de dos idiomas para bebés, niños pequeños y niños en edad preescolar b. Programas de grado en Educación de la Primera Infancia (Asociado en Artes y Bachiller en Artes) y credenciales de la primera infancia (CDA) impartidos en varios idiomas. c. Un currículo adicional de cursos para instituciones que ofrecen grados de dos y cuatro años de duración sobre teoría de desarrollo del idioma y la alfabetización y estrategias para trabajar con niños pequeños que aprenden el inglés y su lengua materna. Cursos de idiomas diseñados para profesionales especialistas en la primera infancia para realzar su capacidad para comunicarse con los niños y familias que hablan otras lenguas aparte del inglés.
- Dedicarse y llevar a cabo la investigación apropiada con asociados de la Administración para Niños y Familias en las áreas de la lengua del hogar y del aprendizaje del inglés para niños pequeños desde que son recién nacidos hasta los cinco años.
- Coordinar con otras agencias federales y estatales para asegurar la diseminación eficaz de recursos y estrategias enfocadas que promuevan el aprendizaje de dos idiomas para niños pequeños.
Conclusión Esta evaluación nacional de las necesidades del programa acerca de cómo brindar apoyo al desarrollo de dos idiomas en los niños de Head Start tiene la intención de proveer la información preliminar necesaria a Office of Head Start para dirigir los recursos de manera eficiente y acertada. En última instancia, el respaldo eficaz al programa para promover la adquisición de dos idiomas en los niños resultará en más niños deseosos de aprender en Head Start al igual que más niños preparados para ingresar a la escuela, listos y entusiasmados para seguir aprendiendo –una inversión muy valiosa--.

El estímulo para este análisis surgió del reconocimiento de Office of Head Start (OHS) de los retos que enfrentan los programas Head Start al garantizar experiencias óptimas de aprendizaje y los resultados subsiguientes –en asuntos de idioma, alfabetización y otros dominios de aprendizaje—en los niños pequeños que aprenden dos (o más) idiomas—. (A lo largo de este informe nos referimos a estos niños como niños que aprenden en dos idiomas y niños que aprenden inglés.)
El mandato principal de Head Start es “promover la preparación escolar orientada al desarrollo social y cognitivo de niños de bajos ingresos mediante la prestación de servicios de salud, educación, de nutrición, sociales y otros a familias y niños de bajos ingresos, cuya elegibilidad se determina mediante evaluaciones de necesidades.” (Ley de Head Start: Sec. 636, 42 USC 9831 et seq.) |
El mandato claro de OHS –en mantenerse al día en cuanto a la investigación en la adquisición de dos idiomas para niños pequeños—es respaldar y fortalecer el idioma que cada niño habla en su hogar mientras se les ayude a progresar en su adquisición del inglés. El desarrollo del lenguaje hablado es precursor de la lectoescritura al igual que la mayoría de otros dominios del aprendizaje (Dickinson & Tabors 2001; Comité de Políticas Conjuntas 2001; Paez & Rinaldi 2006). El desarrollo del lenguaje (es decir, el vocabulario, escuchar y hablar) y la lectoescritura (por ejemplo, leer y escribir) son fundamentales para lograr la misión legislada de Head Start de promover la preparación escolar en todos los niños (Ley de Head Start, según enmendada en 1998; et al., más adelante).
Head Start tiene un largo historial de atender cultural y lingüísticamente a poblaciones diversas. Los niños Head Start y sus familias hablan más de 140 idiomas (Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE. UU. 2000). El número de culturas representadas es aún más grande. Casi tres de cada diez niños entran a Head Start hablando una lengua principal en el hogar aparte del inglés. Esas cifras han aumentado en años recientes (Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE. UU., 2006). De hecho, en el programa de Head Start, en 2004-2005 sólo el 16 por ciento de los programas Head Start a nivel nacional atendieron exclusivamente a niños anglohablantes (Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE. UU., 2005).
Entre los programas Head Start que atienden a niños y familias de diversas procedencias, hay una tremenda variedad a través de todo el país—
- Desde los programas que han atendido a poblaciones diversas desde el inicio de Head Start hasta las que han experimentado cambios demográficos repentinos en sus programas y en su comunidad en años recientes;
- Desde los programas que atienden sólo a algunos niños de idiomas y procedencias culturales diversas a programas que atienden a una mayoría; y
- Desde los centros donde se hablan solo dos idiomas (que a menudo son, español e inglés) hasta los centros con ocho, o considerablemente más idiomas.
A lo largo de toda la nación, los programas Head Start enfrentan retos significativos al obtener el conocimiento y reunir los recursos y el personal necesarios para alcanzar, reclutar y atender de lleno a estos niños y sus familias. Esto resulta muy complicado para los gerentes y el personal. Las oportunidades y beneficios para los niños y sus familias son de igual magnitud.
Una evaluación de cómo respaldar el aprendizaje del primer y segundo idioma. Este proyecto comenzó como una evaluación de las necesidades de los programas locales respecto a cómo respaldar el aprendizaje del primer y segundo idioma en los niños de Head Start. Luego de repasar la investigación y de escuchar las necesidades del programa resultó evidente que respaldar el aprendizaje lingüístico de niños pequeños cuya lengua principal no es el inglés; o en el caso de tribus indígenas, la revitalización del idioma requiere un método integral que llegue a los padres y a las asociaciones con la comunidad al igual que a todos los niveles de la comunidad de Head Start. Resultó evidente la conexión vital entre la lengua y la cultura y las necesidades de aprendizaje integradas a todos los aspectos de los programas Head Start —desde la filosofía del programa hasta las prácticas en el salón de clases hasta la participación familiar y las asociaciones comunitarias. Esto es en el afán por mantener la filosofía de Head Start de proveer servicios integrales para niños, construir asociaciones sólidas con las familias, colaborar con los socios comunitarios, y fortalecer continuamente el conocimiento y las destrezas del personal. Esta conexión entre lengua, cultura y aprendizaje también debe continuar informando sobre las políticas y reglamentos que son el norte de Head Start como programa nacional.
Los concesionarios y agencias delegadas deben respaldar el desarrollo social y emocional al:
Fomentar el desarrollo que realza las fortalezas de cada niño y al respaldar y respetar el idioma, la cultura y la composición familiar del hogar de cada niño en formas que contribuyan a su salud y bienestar; (45
CFR 1304.21(a)(3)(i)(E))
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Los niños que aprenden en dos idiomas aprenden normalmente más de un idioma a la vez, al igual que aquéllos que aprenden un segundo idioma mientras continúan desarrollando el primario (o el hablado en el hogar). Para efectos de este informe, el término encierra otros términos usados frecuentemente, tales como: dominio limitado del inglés (LEP, por sus siglas en inglés), bilingüe, niño que aprende en dos idiomas (ELL), estudiante de inglés, y niños que hablan algún idioma aparte del inglés (LOTE). Por tanto, dentro de Head Start, tres de cada diez niños son niños que aprenden en dos idiomas, o niños que aprenden inglés y su lengua del hogar a la vez.
Esta evaluación pretende documentar cómo Head Start, Early Head Start, los programas Head Start para familias migrantes o trabajadores de temporada, y los programas para indios estadounidenses y nativos de Alaska (a los que se hace referencia en este informe como Head Start, excepto cuando la información resulte exclusiva de algunos de las opciones del programa) han abordado las necesidades de los niños que aprenden dos idiomas y sus familias y de los programas que enfrentan dificultades mayores.
Mientras que este informe se refiere generalmente a todos los idiomas y culturas representadas en todos los niños y familias Head Start, el español es abrumadoramente el segundo idioma dominante en Head Start, con casi uno de cada cuatro niños provenientes de familias cuyo idioma primario en el hogar es el español (Departamento de Salud y Servicios Humanos, 2006). Además, mientras quizás resulte obvio, se debe resaltar muy particularmente que las familias hispanohablantes provienen de una amplia multiplicidad de países y culturas.

Base de acción: la ley de head start y las normas de desempeño del programa head start
El reglamento de Head Start afirma el valor de apoyar a los niños que aprenden dos (o más) idiomas, de la importancia de llegar a las familias de diversas procedencias lingüísticas y culturales; y de los vínculos entre la lengua, la cultura y el aprendizaje. Tanto la Ley de Head Start, según enmendada en 1998, como las Normas de Desempeño del Programa de Head Start relacionadas, hablan claramente de la necesidad de apoyar a los niños en su adquisición del idioma –inclusive el inglés y el idioma que se habla en el hogar--. Las Normas de Desempeño del Programa de Head Start también requieren que los servicios Head Start se provean a niños y familias de formas culturalmente apropiadas y respetables. En el margen izquierdo se destacan algunos puntos de la Ley de Head Start, según enmendada en 1998, y las Normas de Desempeño del Programa de Head Start a lo largo de todo este informe. Una lista completa de requisitos pertinentes de la Ley de Head Start, según enmendada en 1998, y las Normas de Desempeño del Programa de Head Start se puede encontrar en el Apéndice de este informe.
Nota al lector: Este proyecto se llevó a cabo cuando la Ley de Head Start, según enmendada en 1998, y las Normas de Desempeño del Programa de Head Start cobraron vigencia. Por lo tanto, las referencias en el texto se hacen sobre estos documentos, que dictan mandatos y dan orientación a los programas Head Start durante el invierno 2005-2006 cuando se realizó la revisión del programa. Luego de haber completado este proyecto, la Ley de Mejoras a Head Start para la Preparación Escolar de 2007 fue aprobada el 12 de diciembre de 2007, y al presente se revisa el reglamento para que refleje la ley recién aprobada. Al momento de publicación de este informe, las Normas de Desempeño del Programa de Head Start siguen en vigencia.

Head start—historia reciente del servicio a estudiantes que aprenden en dos idiomas
El Departamento de Salud y Servicios Humanos, Administración para Niños y Familias, Office of Head Start siempre ha reconocido la importancia de proveer servicios culturalmente receptivos a los niños y familias de diversas procedencias lingüísticas y culturales. Desde principios de la década de los ‘70, Head Start ha estado comprometido con realizar un sinnúmero de actividades en apoyo a los niños que aprenden inglés y sus familias. Sólo por nombrar algunos puntos, Office of Head Start (anteriormente conocida como Head Start Bureau)—
- Desarrolló Principios Multiculturales en 1990 y posteriormente los incorporó a las Normas de Desempeño del Programa de Head Start en 1996.
- Encuestó a algunos programas Head Start para determinar las lenguas habladas por las familias del programa y recopilar prácticas innovadoras en respaldo a estas familias y niños (Oficina de Investigación y Evaluación de ACYF y Head Start Bureau, Celebrating Cultural and Linguistic Diversity in Head Start [Celebrando la Diversidad Cultural y Lingüística en Head Start], abril de 2000).
- Realizó en 2002 un Focus Group to Identify Strategies to Support English Language Learners in Head Start and Early Head Start [Grupo focal para identificar estrategias para los niños que aprenden inglés en HS y EHS] (donde se discute varios temas de este informe).
- Realizó el grupo de trabajo experto de Early Head Start sobre la adquisición de dos idiomas convocado en 2005 y de nuevo en 2006.
- Publicó “English Language Learners” [Niños que aprenden inglés] en el Boletín de Head Start (2005) y Linguistic Diversity and Early Literacy: Serving Culturally Diverse Families in Early Head Start [Diversidad lingüística y lectoescritura temprana: atendiendo familias culturalmente diversas en Early Head Start] Asistencia técnica de EHS NRC Documento Núm. 5 (2001).
- Subvencionó dos cohortes de los proyectos piloto de subvenciones de demostración CRADLE (Educación en dos idiomas culturalmente receptiva y consciente). CRADLE asiste a 44 programas de Early Head Start en el diseño e implementación de programas respecto a filosofías, políticas y prácticas para apoyar a niños y familias de procedencias cultural y lingüísticamente diversas.
- Subvencionó dos Proyectos de Innovación y Mejoramiento de Head Start (2005-2008) que atienden las necesidades de los programas para niños que aprenden inglés, inclusive—
- Programa del Puente Bilingüe de la Universidad de Cincinnati [Cincinnati’ s Bilingual Bridge Program], que ofrece un Asociado en línea en la primera infancia impartido en español al igual que otros servicios de apoyo, y - Community Development Institute’s HELLP [Proyecto de niños que aprenden inglés en Head Start] que provee un programa de capacitación integrada a 44 programas Head Start para ayudarles con la enseñanza del ingles a estos niños y sus familias.
- Desarrolló el aprendizaje de bebés/niños en módulos en línea traducidos al español.
- Dirigió la Conferencia Nacional para Asuntos Hispanos de Head Start (febrero de 2005 y 2006) y la Conferencia Nacional para Asuntos Hispanos de Head Start y Otras Poblaciones Emergentes (abril de 2007) para compartir prácticas innovadoras de investigación diseñadas para apoyar a niños y familias de procedencias cultural y lingüísticamente diversas.
- Comenzó una cantidad de actividades que están en proceso, inclusive—
- El Cuaderno de trabajo de estudio de la comunidad para atender poblaciones hispanas y otras poblaciones emergentes (Community Assessment Workbook for Serving Hispanic and Other Emerging Populations), disponible en el Early Childhood Learning and Knowledge Center (ECLKC). - La traducción al español del recientemente publicado boletín electrónico “Professional Development” (Desarrollo Profesional) del Boletín de Head Start al igual que la traducción de otros recursos de la primera infancia (cada uno de los cuales estará disponible en el ECLKC).
 Para asistir a los programas mientras enfrentan los retos y aprovechan las oportunidades que se presentan al atender niños y familias de diversas procedencias para realzar los resultados de los niños y familias Head Start, y para garantizar que se cumplan en su totalidad las Normas de Desempeño del Programa de Head Start y otros reglamentos, Office of Head Start se dio a la tarea de llevar a cabo esta evaluación.
La Ley de Mejoras a Head Start para la preparación escolar de 2007 resalta la importancia de aumentar el alcance y la matrícula y de mejorar la entrega de servicios a los niños y sus familias “en cuyos hogares no se habla tradicionalmente el inglés.” Esta Ley de 2007 subraya la importancia de mejorar las cualificaciones y destrezas del personal que trabaja con estas familias y niños y coordina los servicios Head Start con los de otras entidades para cumplir con las necesidades de esta población. Dados los mandatos de esta nueva ley, este informe, sus implicaciones y recomendaciones son más pertinentes que nunca antes.

La evaluación acerca del aprendizaje en dos idiomas de Office of Head Start se llevó a cabo durante el invierno 2005-2006. La meta era determinar cómo atender mejor las necesidades de los niños, de cero a cinco años, y sus familias respecto al apoyo que necesitan en la adquisición del inglés y de la lengua del hogar. Se requirió que los participantes compartieran sus experiencias directas y a partir de esas experiencias ofrecer sugerencias a Office of Head Start con el fin de realzar la capacidad de Head Start de atender niños y familias de procedencias lingüística y culturalmente diversas.
Las tareas que se emprendieron en esta evaluación consistieron en—
- Revisar los estudios principales en el campo del aprendizaje de dos idiomas para niños, desde que nacen hasta los cinco años;
- Recopilar información demográfica, a grandes rasgos, para la población de Head Start;
- Recopilar información acerca de los recursos existentes y la programación innovadora dentro de la comunidad de Head Start;
- Evaluar las necesidades, oportunidades y barreras del programa; y
- Solicitar recomendaciones del campo.
De éstas, el énfasis primordial era valuar las necesidades, oportunidades y barreras del programa y solicitar recomendaciones del campo para atender eficazmente estos asuntos. Para recopilar información del campo, se llevaron a cabo 17 grupos focales, teleconferencias y reuniones, con más de 200 participantes en total. Cuando fuera posible, se celebraron reuniones y grupos focales. Cuando no fuera factible, en términos económicos o por otros motivos, se pautaron teleconferencias. Los grupos focales se realizaron conjuntamente con otras conferencias y reuniones para minimizar los gastos.
Los grupos focales se realizaron con—
- Los padres de Head Start y Early Head Start (hispanohablantes)
- Los padres de Head Start y Early Head Start (hablantes de diferentes idiomas, excepto los hispanohablantes)
- Los directores del programa de Head Start y Early Head Start
- Los maestros, visitantes domiciliarios y trabajadores sociales de familia
- Gerentes de asistencia técnica de Head Start (TA)
- Especialistas en asistencia técnica de Desarrollo Infantil de Head Start
- Personal de la División del Programa de Familias Migrantes y de trabajadores de temporada y los especialistas en asistencia técnica locales
- Personal de la Rama del Programa de indios estadounidenses y nativos y los especialistas en asistencia técnica locales
- Personal de Office of Head Start y contratos nacionales Head Start (grupo focal)
- Personal de Office of Head Start y contratos nacionales Head Start (reunión de lluvia de ideas)
Las teleconferencias se realizaron con—
- Las Oficinas Estatales de Colaboración de Head Start
- Los especialistas en capacitación del aprendizaje temprano y la lectoescritura
- Enlaces de Early Head Start y los especialistas del programa de EHS
- Especialistas locales en asistencia técnica
Se recopiló información adicional en un taller de dos sesiones realizado durante la Conferencia Nacional para Asuntos Hispanos de Head Start de 2005 (2005 Hispanic Institute) y una reunión celebrada en la conferencia CRADLE de Early Head Start.
Las preguntas para estos grupos por lo general siguieron el formato que se detalla a continuación—
- Introducción al proyecto de evaluación
- ¿Cuál es la necesidad de apoyo para el aprendizaje de dos idiomas [en programas Head Start/Early Head Start en su región de ACF] respecto a,
a. los niños? b. las familias? c. el personal del programa? d. las comunidades locales?
- ¿Quién [en su región] realiza trabajo innovador en estas áreas?
- ¿Qué tipo de apoyo se necesita (es decir, capacitación, asistencia técnica, recursos) en ciertas áreas (tales como, estrategias de enseñanza, evaluaciones, trabajar con los padres, desarrollo profesional, planificación del programa, etc.)?
- ¿Cuál debe ser el rol de Office of Head Start para respaldar estas gestiones?
Los grupos focales, teleconferencias y reuniones realizadas en este estudio preliminar de necesidades dieron paso al diálogo productivo y sustancial. Aunque se repitieron muchas barreras y recomendaciones, nos resulta imposible determinar el porcentaje de los programas que enfrentan retos particulares o recomendar el valor de un recurso en específico. Otro estudio subsiguiente para encuestar programas respecto a estos asuntos será necesario. Sin embargo, dada la frecuencia, la lógica y la urgencia de los comentarios recibidos, estamos convencidos de la validez de la información cuantitativa recopilada en este proceso.

Una de las primeras preguntas discutidas en este informe es qué nos dicen los datos nacionales o demográficos de Head Start respecto a la necesidad y las nuevas tendencias poblacionales. El común denominador es la siguiente pregunta: ¿Cómo pueden las variaciones en demografía afectar las necesidades y la planificación del programa?
El Informe de Datos Actualizados del Programa de Head Start (PIR) que se publica anualmente presenta datos agregados acerca de todos los concesionarios, incluida la información sobre la matrícula y el idioma primario de las familias. Para el año programático 2006-2007, 1,061,275 niños inscritos, aproximadamente el 30.06 por ciento ó 322,126 niños, hablaban en sus hogares una lengua materna aparte del inglés (al compararlo con el 29.2 por ciento del año programático 2005-2006). De estas familias, aproximadamente el 84.62 por ciento (un poco más que el 84 por ciento del año programático 2005-2006) eran hispanohablantes y las familias restantes se identificaron como hablantes de, en orden de frecuencia: lenguas de Asia Oriental, lenguas del Medio Oriente o el sur de Asia, lenguas europeas/eslavas, lenguas africanas, lenguas indígenas de Centroamérica o Sudamérica, lenguas caribeñas, lenguas de las islas del Pacífico, y lenguas nativas de Norteamérica/Alaska. Unos 733 niños adicionales fueron identificados como hablantes de otras lenguas. No se especificó la lengua materna de 6,875 niños. (Cabe resaltar que la lengua materna de las familias que se indica en el PIR se clasificó por grupo geográfico en vez de por lengua.) De los 11 grupos lingüísticos que no son anglohablantes registrados en el PIR del año 2006-2007, 16 estados atendieron a todos los grupos lingüísticos y otros 25 estados atendieron al menos a ocho de los grupos lingüísticos. Un número significativo de familias atendidas por los programas hablaban ocho lenguas o más.
Datos anteriores del PIR correspondientes al 2004-2005 también indicaron que el 84 por ciento de los concesionarios de Head Start atendieron niños y familias de más de un grupo lingüístico. En cinco estados, todos los concesionarios del año 2004-2005 trabajaron con niños cuyas familias hablaban un idioma primario en el hogar que no era el inglés (Delaware, Hawaii, Nueva Jersey, Rhode Island y Utah). En 36 estados, tres cuartas partes de los concesionarios atendieron a niños cuyas familias hablan un idioma que no es el inglés. En nueve estados, una cuarta parte de los programas atendieron a una mayoría de niños cuyas familias hablan un idioma que no es el inglés (Arizona, California, Colorado, Connecticut, Delaware, Illinois, Massachusetts, Nueva Jersey, Nueva York).
Además del PIR, otros recursos de datos respaldan la idea de diversidad cultural y lingüística en la población de Head Start. En 2000, el Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE. UU. informó que los niños y familias Head Start hablaban un total de 140 lenguas distintas (Departamento de Salud y Servicios Humanos, 2000). Basado en las tendencias reflejadas en los datos del Censo, se puede asumir que las familias Head Start tienen una gran variedad de niveles de dominio del inglés, desde bilingüe con fluidez hasta “aislado lingüísticamente”.
Los datos generales de inmigración son indicativos de las tendencias demográficas que afectan a los programas de Head Start. En los pasados 35 años, la población inmigrante en Estados Unidos se ha triplicado a 35 millones de personas en 2005 (Dinan 2006). Más de la mitad de los inmigrantes son latinos y una cuarta parte son asiáticos (Dinan 2006). Geográficamente, “los estados que sirven de portales de entrada” incluyen California, Florida, Illinois, Nueva Jersey, Nueva York y Texas y son responsables por el 70 por ciento de la población inmigrante. Sin embargo, en años recientes estados como Carolina del Norte, Georgia, Nevada, Arkansas, Utah, Tennessee, Nebraska, Colorado, Arizona y Kentucky han visto un gran crecimiento en la inmigración (Capps, Fix, & Passel 2002). Muchas comunidades pequeñas a través de todo el país han atestiguado el crecimiento de la población inmigrante por tanto como un 600 por ciento en la pasada década (Dinan 2006). Los inmigrantes en estas comunidades tienden a ser más jóvenes, más pobres, menos instruidos y tienen más propensión a estar indocumentados (Dinan 2006). La mitad de los niños menores de seis años de padres inmigrantes viven bajo el nivel de pobreza (Dinan 2006), dentro del parámetro de elegibilidad por ingresos de Head Start. Tres cuartas partes de los niños de familias inmigrantes de bajos ingresos tienen padres que están casados o al menos uno de los padres trabaja 1,000 horas al año. Sin embargo, debido al miedo de interactuar con funcionarios de gobierno, muchas familias inmigrantes no tienen acceso a servicios tales como cuidados de salud y Head Start (Dinan 2006).
Los datos demográficos también revelan que la distribución geográfica de familias estadounidenses cultural y lingüísticamente diversas es muy cambiante –y en ocasiones, rápidamente--. Un número de estados, incluidos Nueva York, Nueva Jersey, Florida, y los estados del sudeste (Texas, Arizona, Nuevo México, California) tienen un historial de trabajo con familias inmigrantes. Sin embargo, más recientemente y con frecuencia muchas comunidades a través de Estados Unidos experimentan, en cuestión de pocos años, influjos significativos de familias inmigrantes—en ocasiones debido a que una nueva industria ha atraído a un grupo migratorio en particular, y en otras por la reubicación de asentamientos de refugiados o cambios en los patrones migratorios. Las necesidades programáticas varían significativamente dependiendo de la mezcla de familias que atienden, pero también de cuán rápido cambia esa población. Esto tiene implicaciones para la extensión, el reclutamiento, la cultura organizacional, la participación activa de la familia, las asociaciones comunitarias, los recursos y materiales educativos y un sinnúmero de asuntos, muchos de los cuales están delineados en la sección de conclusiones de este informe.

Resumen de investigaciones pertinentes
Algunos puntos que se deben destacar de las investigaciones relevantes relativas al aprendizaje en dos idiomas para niños se resumen a continuación. Mientras que un número de estrategias de enseñanza basadas en la investigación se subrayan aquí, no se pretende con este resumen repasar detenidamente los modelos del programa, las prácticas más usadas o las estrategias de enseñanza basadas en la investigación para promover la adquisición de dos idiomas en los niños pequeños. Debido al número insuficiente de estudios sobre el aprendizaje de dos idiomas de los niños, se desconoce mucho sobre el desarrollo típico del lenguaje y el desarrollo temprano de la lectoescritura durante los años preescolares (McCardle, Mele-McCarthy, & Leos 2005). La tarea de recopilar un recurso sobre algo conocido, sin embargo, es esencial para los programas Head Start y se plantea como una de las recomendaciones de este informe.

Lengua, cultura y aprendizaje. Para entender cómo los niños aprenden un primer y segundo idioma y cómo Head Start puede apoyar su desarrollo lingüístico, es necesario entender la relación vital entre lengua, cultura, y aprendizaje. La cultura incluye “grupo étnico, identidad racial, clase económica, estructura familiar, lengua, y creencias políticas y religiosas, que influyen profundamente en el desarrollo de cada niño y su relación con el mundo” (NAEYC & NAECS/SDE 2003). Si bien puede ser obvio que la lengua y el aprendizaje están entrelazados inextricablemente; quizás resulte menos evidente pero igual de importante que la lengua y la cultura estén también integralmente ligadas.
La lengua y la cultura se imparten a niños pequeños desde sus hogares y comunidades. Ellos aprenden a “entender a quienes le rodean y a expresar sus propios miedos, necesidades y deseos en el vocabulario distintivo del hogar que no solo incluye palabras, sino también rimas, gestos, patrones del habla y silencio” (Sánchez 1999). El dominio de la lengua alberga el conocimiento y el aprendizaje cultural, y al mismo tiempo, experiencias culturales que moldean la manera en que los niños aprenden y ven el mundo. Las experiencias de vida y los intereses personales preparaban a los niños para “saber cómo participar en formatos particulares de la lengua y en actividades de lectoescritura” (Gutiérrez & Rogoff 2003).
Cuando niños con diversidad cultural y lingüística entran en un salón de clases, traen consigo costumbres culturales en cuanto al uso de la lengua que pueden discrepar de las de su nueva cultura escolar (Zentella 1997). Sin el entendimiento adecuado del bagaje cultural de los niños —inclusive las expectativas culturales en cuanto a cómo y cuando se debe usar el lenguaje — los maestros pueden percibir que estos niños tienen dificultad para aprender, cuando en efecto, están aprendiendo en maneras que son culturalmente apropiadas para ellos (Philips 1983). Por ejemplo, algunos niños indios estadounidenses creen que llamarles para que participen o servir de voluntarios en el salón es demasiado ambicioso o arrogante (Philips 1972). Los niños latinos y asiáticos a menudo responden mejor a los elogios, que reflejan creencias culturales tales como: “Tu familia estaría muy orgullosa” en vez de, “Debes estar orgulloso de ti mismo” (McLaughlin 1995).
Beneficios de aprender dos o más idiomas. No sólo es importante para el personal de Head Start entender el vínculo entre la lengua, la cultura y el aprendizaje, sino también conocer los beneficios de saber dos (o más) idiomas. La investigación aclara el hecho de que los niños deben ser alentados a retener y desarrollar su lengua hablada en el hogar a la vez que aprenden inglés. Los niños que saben más de un idioma tienen ventajas personales, sociales, cognitivas y económicas a lo largo de sus vidas. Los niños que dominan el idioma que se habla en su hogar (lengua materna) son capaces de “establecer una identidad cultural sólida, desarrollar y mantener fuertes lazos con su familia inmediata y extendida, y prosperar en un mundo global y políglota” (Espinosa 2006).
Se ha demostrado que las destrezas del lenguaje oral, incluido el vocabulario y la comprensión al escuchar el inglés y el idioma hablado en el hogar, son recursos importantes de la lectoescritura (Dickinson & Tabors 2001; Comité de Políticas Conjunto 2001). Un gran fundamento en la lengua materna del niño y en sus destrezas tempranas de lectoescritura son claves en la preparación escolar (Im et al. en adelante). Además, el desarrollo de la lengua y la lectoescritura en la lengua materna respalda el desarrollo de la lengua y la lectoescritura en inglés (Paez & Rinaldi 2006). Se cree que los niños que hablan más de una lengua tienen más flexibilidad mental y pueden utilizar esas destrezas para comprender conceptos matemáticos y problemas verbales (Zebsko & Antunez 2000). También se ha demostrado que los niños bilingües son mejores que los monolingües a la hora de aprender un tercer idioma (Jessner 1999). Los adultos que hablan más de un idioma pueden beneficiarse de la creciente demanda en el mercado laboral de candidatos políglotas (Zebsko & Antunez 2000). Generalmente hablando, “saber dos o más idiomas y ser capaz de usarlos adecuada y eficazmente es una ganancia personal, social, profesional, y societal” (Genesee, Paradis, & Crago 2004).
El costo de perder el primer idioma. La mayoría de los padres y profesionales de la primera infancia entienden intuitivamente el valor de aprender el inglés antes del ingreso a la escuela, para poder garantizar que los niños están listos para aprender a su ingreso. Y muchos reconocen el valor de mantener la lengua materna de un niño. Sin embargo, no solo hay beneficios para mantener el idioma hablado en el hogar mientras se avanza en la adquisición del hogar, pero también hay precio que se paga al perder la lengua materna. Es importante que nuestros niños —tanto los bebés como los niños pequeños—tengan acceso a su lengua materna mientras buscan el sentido de experiencias y conceptos nuevos. Sin esto, se puede afectar adversamente el desarrollo lingüístico e intelectual (Sánchez 2005). La continuidad lingüística facilita el acceso a conocimiento y conceptos anteriores que los niños necesitan para vincular a su aprendizaje nuevo y a su entendimiento posterior del mundo (Sánchez 2005).
Mientras crecen, es igual de importante que los niños continúen desarrollando su lengua materna. El desarrollo y aprendizaje de los niños en edad preescolar se realza cuando son capaces de comunicar en el hogar lo que han aprendido en la escuela. Además, el aprendizaje en el salón de clases se realza cuando los maestros respaldan el idioma que los niños hablan en la casa mientras aprenden inglés (Departamento de Educación de California 2007). Además, una base sólida en el hogar puede facilitar el aprendizaje del segundo idioma de los niños (Cummins n.d.).
Además, la pérdida de la lengua del  hogar podría causar que las destrezas de pensamiento y razonamiento de los niños sufran y podría tener un impacto adverso en el desarrollo del concepto del yo. (Bialystok, 2001). El uso de la lengua maternal juega un papel importante a la hora de respaldar el desarrollo de los bebés y niños pequeños al fomentar “su sentido del yo como miembro de la familia y su comunidad” y mantener fuertes lazos, en especial entre generaciones dentro del hogar” (Pearson & Mangione 2006). La actitud de los cuidadores hacia la lengua materna de los niños es muy importante para el desarrollo de sus valores y sentido de identidad, lo que resulta esencial para que se refleje una actitud respetuosa y abierta en el salón de clases (Houston 1995). Cuando los cuidadores de niños con diversidad cultural y lingüística no hablan la lengua materna del niño, hay un gran riesgo de que se trasmita el mensaje erróneo de que el idioma que se habla en el hogar tiene poco valor. (Sánchez & Thorp 1998).
Mediante la lengua y la cultura del hogar, las familias comparten un sentido de identidad, un entendimiento de cómo relacionarse con los demás y un sentido de pertenencia. Los niños que no desarrollan y mantienen dominio de la lengua del hogar pueden perder su habilidad de comunicarse íntimamente con sus padres y abuelos (Wong Fillmore 1991). Mientras estos niños comienzan a hablar inglés en el hogar, algunos padres podrían verse forzados a hablar inglés, aunque tengan dominio limitado del mismo y sean incapaces de expresar totalmente sus pensamientos y su sentir a sus hijos (Wong Fillmore 1991).
Los padres que insisten en hablar inglés a sus hijos cuando ellos mismos no lo dominan, pueden de hecho perjudicar a su familia (Pueng Vongs del Chicago Sun-Times, May 28, 2006) escribió sobre la ruptura que creó en su familia de inmigrantes cuando sus padres abandonaron el tailandés y adoptaron la política de inglés solamente a pesar de que ninguno de sus padres dominaba el inglés. La manera suave de hablar de su padre fue reemplazada por tonos ruidosos y de enojo ya que le costaba lograr que lo entendieran. Su madrastra, por su miedo a usar la sintaxis y la gramática incorrectamente, hablaba solamente en susurros y con el tiempo, cada vez menos. Mientras mejoraba en inglés de los niños y se les escapaba el tailandés, se distanciaban cada vez más de sus padres.
El mito de aprender inglés solamente. Muchos padres inmigrantes creen erróneamente que para tener éxito en la escuela es mejor que los niños abandonen la lengua del hogar y se concentren en el inglés. Creer que si sus hijos dominan el inglés se les tratará mejor, tendrán más éxito en la escuela y más oportunidades de empleo (Orellana, Ek, & Hernandez 2000). Esta presión para “americanizarse” (es decir, hablar inglés) dificulta el que los niños se aferren a la lengua del hogar (Ada & Zubizarreta 2001). Cabe añadir que los padres pueden tener sus reservas en cuanto a exponer a sus hijos a dos idiomas a la vez porque podría causarles confusión. Sin embargo, algunos estudios reflejan que los niños que aprenden dos idiomas a la vez muestran los mismos logros lingüísticos que los niños monolingües (Stechuk, Burns, & Yandian 2006; Petito, et al. 2001). Un estudio realizado a 100 niños hispanohablantes de Head Start también demostró que “fortalecer las destrezas de la lengua del hogar en niños pequeños facilitará tanto su transición a kindergarten como su adquisición del inglés” (López & Greenfield 2004).
Otro mito muy popular es presumir que los niños con discapacidades se confundirían si se exponen a más de una lengua. Algunos maestros pueden insistir en que estos niños se expongan al inglés en vez de a su lengua materna. Pero este acercamiento en efecto puede perjudicar su aprendizaje y hasta su desarrollo social (Departamento de Educación de California 2007). Algunos estudiosos han confirmado que los niños con discapacidades pueden aprender un segundo idioma y desenvolverse igual de bien que sus pares sin discapacidades (Candelaria-Greene 1996).
Los niños que pueden aprender dos idiomas a la vez. Los niños pequeños son capaces de aprender un segundo idioma en un entorno social de apoyo. Una exposición rica y habitual a dos lenguas durante la primera infancia les ayudará a ser bilingües con éxito (Espinosa 2006). Estar expuestos consecuente y repetidamente a escuchar y practicar una lengua en contextos significativos que añadan sentido y vocabulario son componentes críticos para los niños pequeños que aprenden un segundo idioma—ya sea que lo aprendan simultáneamente o secuencialmente (Genesee, Paradis, & Crago 2004). La adquisición simultánea es estar expuestos a dos o más idiomas desde el nacimiento, mientras que la secuencial es estar expuesto a una segunda lengua después de los tres años. Los niños que aprenden lenguas secuencialmente ya han adquirido el conocimiento conceptual en su primer idioma y pueden hacer uso de su conocimiento, destrezas y tácticas anteriores en el aprendizaje de su segundo idioma (Ervin-Tripp 1974). Es posible que ya entiendan los conceptos y los clasifiquen, tal como “los perros y gatos son animales", algo que no se tiene que reaprender.
Independientemente de que los niños que aprenden dos idiomas lo hacen simultánea o secuencialmente (Genesee, Paradis, & Crago 2004), algunos estudiosos concurren en que el lenguaje receptivo de los niños pequeños es mucho más extenso que su lenguaje expresivo (NICHD 2000). El lenguaje receptivo se refiere a lo que los niños entienden, mientras que el expresivo, a lo que son capaces de decir. Es de creencia general que durante las primeras etapas de adquisición lingüística entender una lengua supera abrumadoramente la capacidad para hablarla.
A pesar de que los miedos infundados descritos anteriormente, estar expuesto a más de una lengua durante los primeros años de infancia no provoca confusión. Los bebés y niños pequeños que se exponen a dos idiomas desde que nacen alcanzan hitos lingüísticos comparables a los de sus pares monolingües en sus respectivos idiomas. Un pequeño estudio de indios canadienses expuso niños al francés y al inglés simultáneamente y se demostró que “los hitos fueron similares a las normas establecidas para las primeras palabras, las primeras frases y las primeras 50 palabras de los niños monolingües” (Petito et al. 2001). Mientras que el vocabulario de los bebés/niños en cada lengua es menor, “la cantidad de palabras que un niño bilingüe conoce a través de las dos lenguas es comparable con la de un niño monolingüe (una sola lengua), anglohablante” (Departamento de Salud y Servicios Humanos/ACF de EE. UU. 2001).
Cambio de códigos (Code switching). Los niños que aprenden un segundo idioma o dos idiomas simultáneamente a menudo “cambian de códigos” El cambio de códigos es el uso de elementos de dos idiomas en la misma emisión lingüística o parte de una conversación y es un aspecto normal del aprendizaje de dos idiomas (Genesee, Paradis, & Crago 2004.). Los niños que aprenden dos idiomas tienden a separar las cosas de un idioma a otro para poder resolver ambigüedades y aclarar sus enunciaciones (McLaughlin 1995).
 De hecho, en vez de denotar una deficiencia lingüística, el cambio de códigos es “el uso estratégico y eficaz de recursos lingüísticos y cognitivos en la apropiación y administración de dos sistemas lingüísticos. … ya que está sujeto a reglas y es sistemático, a la vez que demuestra la operación de restricciones gramáticas subyacentes” (Toribio 2004). En otras palabras, los niños que cambian de códigos a menudo lo hacen cumpliendo las reglas gramaticales de los dos idiomas.
Además, en las comunidades donde hay un contacto intenso y prolongado entre culturas y generaciones, tal como la comunidad puertorriqueña en Nueva York, el cambio de códigos es común y a menudo identifica a los hablantes bilingües de inglés y español más exitosos (Zentella 1997). El cambio de códigos es señal de “vitalidad lingüística” y no debe interpretarse como señal de confusión (McLaughlin, Banchard, & Osanai 1995).
Cómo los niños aprenden un segundo idioma. Es muy importante que los niños que aprenden dos idiomas continúen aprendiendo destrezas conceptuales y de vocabulario en su lengua materna porque sin este desarrollo continuo en la lengua del hogar tendrán mayor dificultad para desarrollar destrezas en el segundo idioma (Collier 1988). Un ambiente lingüístico rico, expansivo, y lo suficientemente desafiante facilita el desarrollo del idioma. Los niños pueden aprender un segundo idioma cuando reciben “un aporte completo” o forman un andamiaje del idioma que ya entienden, mas lenguaje y vocabulario en su próximo nivel de desarrollo (Krashen 1991). Mientras comienzan a entender lo que se dice, y siente que lo comprenden al hablar con los demás, —en sus propias palabras, se dará cuenta de lo gratificante que es comunicarse en su idioma—se sentirán motivados a aprender ese idioma (Dopke 1997).
Los niños en edad preescolar trabajan con una serie de “revelaciones” a la vez que se ajustan al entorno del salón de clases, donde no se habla la lengua del hogar:
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No todo el mundo entiende o habla la lengua del hogar
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Quienes no la entienden o hablan, hablan otra lengua.
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Para poder comunicarse con estas personas, tienen que aprender esta nueva lengua (Tabors 1997).
Algunos investigadores (Tabors & Snow 1994; Departamento de Educación de California 2007) se han percatado de una secuencia coherente en el desarrollo de los niños que aprenden un segundo idioma:
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Uso de la lengua del hogar. Puede haber un periodo de tiempo en que los niños continúen hablando la lengua del hogar en situaciones en que el segundo idioma sea necesario. Los niños más pequeños pueden pasar más tiempo que los más grandes usando su primer idioma porque les toma más tiempo darse cuenta de que no se entiende su primer idioma y que se está hablando otro idioma.
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Periodo de observación y de escuchar (mejor conocido como “periodo no verbal” por Tabors & Snow). Cuando descubren que su lengua materna no funciona en esta situación, los niños entran en una etapa de observar y escuchar y mientras tanto recopilan información sobre el idioma nuevo y quizás hasta pasen tiempo experimentando sonidos. Los niños que no son verbales [todavía] pueden parar de hablar pero no necesariamente parar de comunicar. Los niños más pequeños pueden pasar más tiempo en la fase de observar y escuchar que los de edad preescolar ya que les puede tomar más tiempo delinear una estrategia para romper con el periodo no verbal.
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Habla telegráfica y formulaica. Los niños empiezan a comunicarse con el público usando palabras y frases individuales en la lengua nueva. Comienzan a utilizar intencionalmente palabras en el segundo idioma para formar frases u oraciones cortas. El habla telegráfica se refiere al uso de pocas palabras de contenido como una emisión entera. El habla formulaica consiste en el uso de frases formulaicas en situaciones en que han observado a otros usarlas.
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Uso productivo del idioma. Los niños comienzan a desarrollar el uso productivo del segundo idioma
Estas etapas de desarrollo de una lengua secundaria o secuencial tienen implicaciones a la hora del desarrollo lingüístico y de construir vocabulario con estrategias y actividades apropiadas de enseñanza al igual que evaluaciones de desarrollo lingüístico y aprendizaje en otros dominios. El desarrollo del aprendizaje de dos idiomas, en especial el secuencial, está sujeto a varios factores que incluye: la edad del niño al comenzar su exposición al segundo idioma, la motivación, personalidad, la cantidad y tipos de exposición, historial familiar, y factores ambientales tales como el estatus de la lengua materna en la comunidad (Espinosa 2006; Bialystok & Ryan 1985). Cada uno de estos factores tiene implicaciones importantes para individualizar el currículo para los niños que aprenden dos idiomas.
Cómo respaldar el desarrollo de un primer y segundo idioma. La lengua y la lectoescritura no se desarrollan aisladamente. El personal debe estar conciente de “cómo los niños aprenden idiomas y en el contexto en que lo hacen para prestar servicios cultural y lingüísticamente apropiados a éstos” (Departamento de Salud y Servicios Humanos/ACF de EE. UU. 2001). En otras palabras, el personal de Head Start tiene que entender—
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Cómo se da el desarrollo lingüístico en los niños;
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En qué se parece o discrepa el desarrollo lingüístico bilingüe del desarrollo lingüístico monolingüe;
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Cómo el desarrollo lingüístico bilingüe se puede promover mediante estrategias y actividades intencionadas de enseñanza; y
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Cómo las estrategias de enseñanza, las actividades basadas en el hogar y en el salón de clases, los materiales educativos, y las expectativas para los niños se pueden moldear para que sean sensibles lingüística y culturalmente.
El personal de Head Start también debe saber cómo el desarrollo lingüístico “está ligado a todos los dominios del desarrollo: físico, social, emocional, y cognitivo” (Stechuk & Burns 2005). “Mientras se da el desarrollo lingüístico en los niños, también se desarrollan sus habilidades cognitivas o conceptuales” (Nelson 1996). Mientras se expande el conocimiento conceptual en los niños, se sienten motivados a desarrollar un lenguaje más sofisticado. El desarrollo lingüístico también facilita el desarrollo societal además de que “el desarrollo social de los niños augura resultados a largo plazo, inclusive la lectoescritura” (Snow, Burns, & Griffin 1998). El personal de Head Start debe comprender que mientras que los niños aprenden rápido los idiomas, aún requieren respaldo intencional para desarrollar el habla. “Respaldar de lleno el desarrollo infantil no supone simplemente hablar con los niños. En lugar de ello, los niños necesitan y merecen estar más expuestos a una gama más amplia de oportunidades de aprendizaje que incluya lenguaje significativo, sostenible, rico y variado” (Stechuk & Burns 2005). Dentro de los salones de clases los niños deben ser alentados a utilizar lo que ya han aprendido a la vez que se exponen a “formas, usos, y contenido” nuevos y más elaborados (Stechuk & Burns 2005).

En el hogar, el personal de Head Start debe alentar a los padres de todos los niños—ya sean bebés, niños pequeños o estén en edad preescolar—a que hablen la lengua del hogar. El idioma en que los padres se sientan más cómodos facilitará el diálogo rico y una mayor habilidad para impartir las sutilezas de la cultura, los valores y las relaciones de familia a sus hijos. Adicionalmente, los padres que hablan en su lengua maternal están más aptos a modelar la expresión y construcción de oraciones gramáticamente correctas.
Bebés y niños pequeños: cómo apoyar el desarrollo de su primer y segundo idioma. Respaldar el desarrollo de la lengua materna facilita la conciencia de sí mismo que ayuda a los niños a buscar el sentido de su entorno y a desarrollar un sentido de seguridad (Pearson & Mangione 2006). Sin embargo, mientras sea preferible, no es necesario que los maestros hablen la lengua del hogar de los niños para poder respaldar eficazmente el aprendizaje de dos idiomas de los niños pequeños. Para los bebés y niños pequeños, el personal de Early Head Start puede apoyar el desarrollo al alentar las interacciones familia-niño y respaldar el uso de la lengua del hogar mientras los padres la hablan con sus hijos. De esta manera, proveen oportunidades a bebés y niños pequeños para “resolver problemas, ser evaluados y descubrir conocimientos nuevos”, a la vez que “se asocian con las familias y miembros de la comunidad lingüística de los niños para involucrarlos en crear entornos lingüísticos ricos y poderosos y promover que se establezcan metas en el aprendizaje” (Sánchez 2005).
Niños en edad preescolar: cómo apoyar el desarrollo de su primer y segundo idioma. Los programas deben facilitar el que surjan oportunidades lingüísticas regulares para los niños, tanto en clase como en el hogar. Siempre que sea posible, el personal debería de hablar con los niños en su lengua materna. Cuando no sea factible, el personal de Head Start deberá, como mínimo, aprender palabras importantes en la lengua del hogar del niño para poder hacer más llevadera la transición y facilitar el bajo nivel de comunicación durante las primeras semanas de ingreso (Tabors 1997). Comunicarse en un idioma distinto al que se habla en el hogar del niño es apropiado, “siempre y cuando se haga un esfuerzo por apoyar al niño en el programa cuando trate de comunicarse en la lengua del hogar” (Pearson & Mangione 2006). El personal debe estar al tanto de que los niños en edad preescolar que pasan por la etapa de observar y escuchar (periodo no verbal) anteriormente descrita pueden ser tratados como niños por el personal o ignorados por sus compañeros de clase anglohablantes; por lo que hay que esforzarse por incluir a estos niños en las actividades del salón de clases (Dempsie 2000; Tabors 1997).

Implicaciones para las familias. Los programas deben ayudar a las familias a tomar decisiones concienzudas sobre las metas lingüísticas del niño y apoyar a estas familias en sus decisiones (Departamento de Salud y Servicios Humanos/ACF de EE. UU. 2001). Si las metas lingüísticas que los padres han establecido para su hijo son distintas a las que estableció el personal, “entonces existe una gran probabilidad de confundir al niño y alterar la relación padre e hijo” (Departamento de Salud y Servicios Humanos/ACF de EE. UU. 2001).
Muchas familias inmigrantes creen que para ser exitosos en la escuela los niños deben abandonar su lengua del hogar y adoptar el inglés lo antes posible, aunque esto implique sacrificar la identidad lingüística, cultural y personal (Worthy & Rodriguez-Galindo 2006). Los padres deben estar informados, de manera culturalmente sensible, sobre los beneficios de hablar dos (o más) idiomas y el precio de perder la lengua materna. En cuanto a ayudar a los padres a establecer metas claras para sus hijos, el personal deber tomar en cuenta factores como: expectativas culturales (algunos padres inmigrantes pueden estar acostumbrados a confiar en la escuela y a aportar poco en la educación de sus hijos) y posible trauma de refugiados familiares (Junta de Educación del Estado de Illinois 2003). Los programas Head Start pueden servir de apoyo para los padres al mantener la lengua y cultura de origen de los niños mientras progresan en la escuela, donde sólo puede aumentar la presión para hablar inglés (Departamento de Salud y Servicios Humanos/ACF de EE. UU. 2001).
Promover un ambiente lingüístico rico y significativo en el hogar. Aprender cualquier idioma requiere una exposición rica y sostenida a esa lengua. Hablarles a los niños en su lengua materna no es suficiente. Las familias deben dar a sus hijos repetidas oportunidades para hablar su lengua materna fuera del hogar “en entornos donde haya una gran demanda de comunicación” (Tabors 1997). El personal de Head Start debe compartir estrategias específicas para promover la expansión lingüística y garantizar un ambiente lingüístico rico en el hogar. Por ejemplo, el personal debe alentar a los padres a tener conversaciones diarias, narrar cuentos o comunicarse de otra manera con sus hijos en la lengua del hogar (Houston 1995). Alentar a los padres a leer cuentos a sus hijos en su lengua del hogar hasta podría ayudarles a desarrollar sus destrezas de inglés, ya que las destrezas de lectura que se aprenden en la lengua del hogar se transfieren al inglés (Páez & Rinaldi 2006; Colombo 2005). Los padres con dominio limitado del inglés que leen a sus hijos en la lengua del hogar son capaces de mantenerse involucrados en el desarrollo de la lectoescritura en sus hijos (Colombo 2005).
Implicaciones para la evaluación. Evaluar a niños pequeños que aprenden dos idiomas puede representar un reto porque la lengua ocupa un lugar Aprendizaje en dos idiomas: fundamental de la mayoría de las evaluaciones—ya sea si la evaluación es específicamente sobre el desarrollo lingüístico de un niño o si se trata de su desarrollo en general—. Independientemente de cuál de los dos sea, el personal de Head Start staff debe estar familiarizado con el desarrollo del primer y segundo idioma, y con el desarrollo en función de la edad del niño (McLaughlin, Banchard, & Osanai 1995).
Para evaluar el desarrollo lingüístico de los niños que aprenden dos idiomas, los programas deben usar herramientas de aprendizaje lingüístico lenguaje culturalmente apropiadas para evaluar el desarrollo de las dos lenguas. Para realizar evaluaciones de desarrollo infantil en todos los dominios de aprendizaje y desarrollo de niños que aprenden dos (o más) idiomas, los instrumentos de evaluación deber ser sensibles a la lengua y cultura del niño, al igual que al dominio que tenga el niño en esa lengua. Los niños que no entienden lo que se les pregunta (destrezas lingüísticas de receptividad) o no tienen suficiente dominio en esa lengua para contestar preguntas (destrezas lingüísticas de expresión) están en desventaja a menos que el maestro esté conciente de las limitaciones de las herramientas de evaluación y pueden usar “evaluaciones libres de lenguaje para lo cual necesitarán ser buenos observadores de las actividades infantiles mientras ocurran para poder documentar lo que los niños pueden hacer y hacen sin tener que pedírselo” (Tabors 1997).
La evaluación debe ser culturalmente apropiada. Los niños de diferentes culturas pueden tener diferentes maneras de interactuar y comunicarse con otros niños o adultos. Puede que eviten iniciar una conversación con maestros u otros adultos; puede que no estén dispuestos a dar respuestas individuales a preguntas directas; evitar hacer contacto visual con adultos; y sentirse incómodos trabajando en grupo con niños del sexo opuesto o compitiendo con otros niños (Genesee, Paradis, & Crago 2004; McLaughlin, Banchard, & Osanai 1995).
Las evaluaciones deben considerar todo el contexto del desarrollo lingüístico de los niños. Esto requiere un compromiso de parte de los padres y demás miembros de la familia, el personal de Head Start y del niño para poder entender el ambiente lingüístico del niño. Esto incluye hasta qué punto los adultos y demás niños proveen ayuda con el idioma, tal como, demostrar, avisar, elogiar o repetir (McLaughlin, Banchard, & Osanai 1995). Las evaluaciones también deben medir el nivel al que se habla la lengua en la familia, el nivel de educación familiar, la afiliación religiosa, el país de origen, el tiempo que la familia ha vivido en Estados Unidos, el grado de aculturación y donde vive actualmente la familia (Santos & Reese 1999).
Sin las evaluaciones, herramientas y procedimientos adecuados, puede que los maestros no entiendan completamente los intereses, habilidades y necesidades de aprendizaje del niño; y por ende, sean incapaces de individualizar apropiadamente el currículo, las experiencias y estrategias. Además, las evaluaciones inapropiadas podrían llevar al diagnóstico equivocado, a diagnosticar algo que no se tiene o la incapacidad de identificar las verdaderas preocupaciones respecto al desarrollo lingüístico del niño.
Los niños que aprenden dos idiomas “a menudo están sobre representados en clases de educación especial, muy discutiblemente porque su adquisición incompleta del idioma de enseñanza se ha malinterpretado como un problema de aprendizaje” (Genesee, Paradis, & Crago 2004).Ciertos estudios se pueden usar para refutar algunos mitos sobre el aprendizaje de dos idiomas en los niños, pero como se advierte al principio de este informe, queda mucho por descubrir. En cambio, queda claro que el personal de Head Start debe ser receptivo a las diferencias culturales y lingüísticas al implementar evaluaciones y currículos. “Saber que la diversidad cultural hace una diferencia para los niños pequeños y conocer cómo se expresan en sus hogares y en un entorno de [Head Start] será fundamental para lograr programas preescolares eficaces en la primera infancia” (Tabors 1997).
Revitalización de la lengua en comunidades nativas. A diferencia de enseñar inglés a niños pequeños, cuya lengua del hogar no es el inglés, los esfuerzos por revitalizar la lengua del hogar requieren enseñar lenguas nativas a niños cuya lengua predominante es el inglés en sus comunidades y hasta en sus hogares. En Estados Unidos, la mayoría de las lenguas indígenas (o nativas) ya no se aprenden en la casa, y la última generación de hablantes nativos se vuelve cada vez más anciana (Hinton 2003). Los niños indios estadounidenses o nativos de Alaska, entre otros, a quienes no se les enseña sus lenguas nativas puede que se sientan “atrapados entre dos culturas [y] sin una base cultural sólida establecida en el hogar; en ocasiones no aprenden muy bien ni su lengua tribal ni el inglés” (Reyhner 1999). Para generaciones de más edad que se criaron bajo las políticas de inglés solamente, “la pérdida de las lenguas nativas está directamente ligada a un sentido de vergüenza y a la pérdida de identidad cultural” (Goodluck, Lockard, & Yazzie 2000).
Mientras menos expuestos estén a su lengua nativa en la casa, más apoyo necesitarán en el ambiente preescolar para desarollar o mantener su lengua. Respaldar el desarrollo de la lengua nativa en los niños debe ir más allá de simplemente enseñarles los números, colores y los nombres de animales (Reyhner 1999). Reyhner (2003) sugiere que “la mejor manera de adquirir un segundo idioma es de la misma manera en que los niños adquieren su primer idioma”.
Se necesita otra serie adicional de estrategias para apoyar con éxito el  desarrollo de lenguas nativas en los niños, cuando el idioma no se habla con fluidez en el hogar o en la comunidad y la mayoría de sus maestros no hablan su lengua nativa con fluidez. Una estrategia es servir de enlace entre los maestros y los ancianos de la comunidad, para que éstos últimos sirvan de “mentores lingüísticos” (Hinton 2003). Sería ideal permitir a los maestros desarrollar su conocimiento del idioma en periodos de meses o años; pero cuando eso no sea posible, sus interacciones con los niños pequeños en el salón de clases deben estar limitadas a temas específicos que puedan enseñar con eficacia hasta tanto desarrollen su propio dominio de ese idioma (Hinton 2003). Más allá del salón de clases y para que las lenguas nativas sobrevivan, “se deben crear ambientes en comunidades indígenas donde esa lengua indígena se hable exclusivamente” (Reyhner 1999).

Las necesidades de los programas Head Start respecto a prestar servicios integrales a niños y familias cuya lengua del hogar no es el inglés son significativas y complejas. Fluctúan entre la necesidad de conocimiento y destrezas por parte del personal relativas a la adquisición del idioma, teorías y estrategias para que los niños aprendan más de una lengua, hasta contratar y retener personal bilingüe y familiarizado con las dos culturas para trabajar eficazmente con familias de múltiples procedencias y culturas.
Se han clasificado las conclusiones de acuerdo a las principales áreas revisadas:
I. Cómo garantizar resultados positivos para los niños II. Cómo fortalecer la planificación del programa y el desarrollo profesional III. Cómo realzar la participación de la familia IV. Cómo crear recursos comunitarios
Dentro de cada una de estas cuatro áreas de trabajo, se han escrito en letra cursiva los retos mayores encontrados por Head Start. Luego de cada una de estas declaraciones de necesidad, aparece información más específica sobre los retos enfrentados, los recursos necesarios, y, en algunos casos, estrategias usadas por programas locales para abordar esas necesidades.

I. Comó garantizar resultados positivos para los niños
Algunos participantes expresaron un entendimiento claro de la complejidad y beneficios de respaldar totalmente a los niños en la adquisición de un segundo idioma, a la vez que progresan en el desarollo de su primer idioma. Otros estaban menos informados de la complejidad del asunto. Muy pocos pensaron que el único recurso o estrategia necesaria era contratar personal bilingüe, sin tomar en cuenta su especialidad en la primera infancia; mientras que varios indicaron que los programas y el personal no entend | | |