Atender un huerto para disfrutar de una mejor experiencia en la primera infancia y para ayudar a los niños a crecer

Dra. Deborah Bergeron

De Dra. Deborah Bergeron

El aire libre es un lugar esencial para el aprendizaje de los niños. Este puede y debe ser una parte significativa de la impartición diaria del currículo que sigue su programa. Estar al aire libre mejora la salud y apoya el desarrollo general de los niños. Estos aprenden sobre el mundo observando, explorando e interactuando con los elementos naturales. Cuando están al aire libre, los niños con frecuencia se involucran en juegos imaginativos complejos y en actividad física, la cual es muy necesaria.

Proporcionar un espacio al aire libre de calidad conecta a los niños —y a nosotros— con la naturaleza y el mundo exterior. Planificar intencionalmente el área al aire libre propicia muy buenas oportunidades para involucrar a los niños en tareas y proyectos significativos. Si bien los patios de recreo "construidos" que consisten en equipos de juego son la norma, no se requiere tenerlos ni son por sí mismos adecuados. El trabajo y el juego de los niños prosperan en áreas bien diseñadas que pueden incluir colinas, vegetación y oportunidades para escalar con elementos naturales, como vigas de equilibrio hechas con troncos parcialmente enterrados. El área de juego puede reflejar el clima natural del programa, ya sea templado, tropical, árido o frío. Puede proporcionar sombra y ofrecer refugios contra el viento o la lluvia según sea necesario.

Trabajar con los niños y las familias para crear, construir, sembrar y cuidar huertos es otra buena manera de conectar a los niños y las familias con la naturaleza. El huerto, al igual que el área de juegos, puede alinearse con las áreas geográficas. Los programas con múltiples centros pueden encontrar un área centralizada para el huerto y promover que cada uno de los centros haga excursiones continuas al huerto. Los centros urbanos pueden crear huertos en la azotea o utilizar canteros elevados y recipientes para naturalizar las áreas de concreto. Comuníquese con socios comunitarios, como centros de jardinería o agricultores locales, para pedirles ideas y apoyo.

Atender un huerto apoya el aprendizaje holístico. A continuación se muestran ejemplos de las muchas maneras en que atender un huerto puede apoyar el aprendizaje de los niños pequeños en los diversos dominios de aprendizaje del Marco de Head Start sobre los resultados del aprendizaje temprano (ELOF, sigla en inglés).

Desarrollo Perceptual, Motriz y Físico
Los niños aprenden con elementos táctiles y sensoriales. Respiran el aire fresco y los aromas de las plantas y las flores. Experimentan los elementos atmosféricos y las estaciones. Practican el equilibrio moviendo el cuerpo por la hierba y los caminos, la arena y la tierra, y sobre colinas y valles. Adquieren habilidades motrices para sostener y usar herramientas. Cultivar hierbas aromáticas y productos agrícolas puede fomentar hábitos alimentarios saludables que ayuden a que sus cuerpos crezcan.

Lenguaje y Comunicación
Leer sobre cómo atender un huerto y hablar sobre el proceso de cultivo puede ampliar el vocabulario de los niños. Las conversaciones interesantes apoyan su comprensión del mundo y mejoran sus habilidades cognitivas. Atender un huerto ofrece muchas oportunidades de escribir. Los niños pueden dibujar imágenes y escribir etiquetas para marcar las diferentes siembras. Pueden hacer un gráfico con el tamaño de las plantas a medida que crecen y hacer una tabla con las diferencias de las hojas y las flores.

Cognición
Estar al aire libre y atender un huerto ayuda a los niños a ver más de cerca la flora y la fauna y el ciclo de vida de las plantas. Observan las texturas de la corteza de los árboles, los pétalos de las flores, los tallos de las plantas y las hojas. Están al tanto y comparan las formas, los tamaños y el peso de las semillas, el follaje y los productos agrícolas. Resuelven problemas a medida que descubren maneras de retirar las piedras y limpiar los escombros. Utilizan el razonamiento científico para predecir qué verdura dará cada semilla. ¡Este es un trabajo emocionante e interesante para futuros científicos y matemáticos!

Enfoques de aprendizaje
Crear y atender un huerto fomenta la curiosidad. Los adultos pueden hacerse preguntas junto con los niños y ver lo que sucede después de sembrar las semillas. Las experiencias táctiles y sensoriales que implican atender un huerto pueden ayudar a los niños a autorregularse. La sensación y el olor de la tierra pueden hacernos sentir bien. Los huertos pueden ayudar a los niños a comenzar a trabajar de forma independiente cuando siembran las semillas o recogen productos agrícolas. Practican la paciencia mientras esperan a que broten las semillas y experimentan el beneficio de postergar la gratificación mientras esperan a que los productos agrícolas maduren.

Desarrollo Social y Emocional
Para los niños pequeños, atender un huerto puede apoyar el funcionamiento emocional a medida que expresan deleite o decepción cuando las plantas prosperan o enfrentan dificultades. Pueden trabajar con adultos y compañeros en diversas tareas y, con la práctica, comenzar a realizarlas de forma independiente.

Para las familias que esperan un bebé, sembrar semillas puede servir para iniciar una conversación en torno a lo que significa cuidar de otra cosa. Aprender sobre las necesidades individuales de una planta puede presentar la idea de comprender las necesidades individuales de otras personas.

Imaginen la inmensa sensación de satisfacción de los niños y las familias cuando prueben los deliciosos alimentos que plantaron, cuidaron y cosecharon. Igual si crea un cantero grande o un pequeño huerto en macetas con los niños y las familias, ¡piense en todas las formas en que los está ayudando a divertirse y a crecer!

Recursos para atender huertos con niños pequeños

Utilice los siguientes recursos para descubrir los beneficios de atender un huerto en bebés, niños pequeños y niños en edad preescolar.

Recursos en espacios al aire libre basados en la naturaleza

Es importante estar afuera con los niños y las familias. Utilice los siguientes recursos para crear espacios al aire libre basados en la naturaleza que inspiren la curiosidad, la exploración y el descubrimiento en los niños.

La Dra. Deborah Bergeron es la Directora de la Oficina Nacional de Head Start y la Oficina de Desarrollo en la Primera Infancia. Este blog fue publicado por primera vez en el Centro de Aprendizaje y Conocimiento en la Primera Infancia.