Doce maneras en que los padres pueden ayudar a recuperarse a los niños pequeños que han experimentado violencia doméstica

Usted podría ser un padre o tutor, un cuidador regular o alguien que cuide niños. Sin importar la relación que tenga con ellos, puede ser alguien en quien confíen y con quien cuenten.

Usted quiere lo mejor para su hijo. Trata de mantenerlo seguro y saludable a medida que crece. Criar hijos puede ser difícil y puede ser aun más difícil cuando su familia ha experimentado violencia doméstica. Concéntrese, cuando pueda, en establecer una conexión con su hijo. Este folleto ofrece algunas maneras sencillas de crear esa conexión con su hijo y ayudarlo a sentirse querido.

Si está preocupado por su hijo o si su situación parece estar cada vez más difícil, écheles un vistazo a los recursos en la parte posterior de este folleto para obtener más ayuda (PFD en inglés).

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Doce gestos cotidianos

  1. Cuídese. Siempre que sea posible, duerma lo suficiente, coma bien, haga ejercicio y vaya al médico regularmente para que pueda apoyar a su hijo cuando este lo necesite.
  2. Concéntrese en su recuperación. La violencia doméstica puede afectar nuestra crianza de maneras que no siempre son obvias. Busque ayuda. Tomar medidas con vistas a la recuperación hará que sea más fácil para su hijo hacer lo mismo.
  3. Juegue con su hijo y sea parte de su mundo. Encuentre actividades que puedan hacer juntos, como leer, cantar, hacer burbujas, dibujar, bailar o juegos de simulación.
  4. Escuche a su hijo para ayudarlo a sentir que es visible y que lo escuchan y lo valoran. Demuestre que está escuchando inclinándose hacia abajo para hacer contacto visual y dejando a un lado el teléfono.
  5. Deje espacio para los errores. Estos son una parte natural del aprendizaje. Elogiar los esfuerzos de su hijo lo animará a seguir intentándolo, incluso cuando no le salga bien.
  6. Conviértase en porrista de su hijo. Dígale lo que más aprecia en él/ella y celebre los descubrimientos de su hijo en el mundo que lo rodea.
  7. Inspire a su hijo a probar nuevas actividades. Ayúdelo a adquirir nuevas habilidades, como jugar con bloques de construcción o rompecabezas. Léale o juegue con una pelota.
  8. Manténgase cerca y consuele a su hijo cuando se sienta asustado o abrumado. Respirar profundo juntos y contar lentamente puede ayudar a su hijo a calmarse. Dele a su hijo un objeto de apego, como un chupete, una manta o un juguete de peluche que lo ayude a calmarse y a sentirse seguro.
  9. Hable con su hijo acerca de sus sentimientos. Nombrar las emociones puede ayudar a su hijo a sentirse comprendido e identificar lo que está sintiendo. Ayude a su hijo a saber si se siente asustado, frustrado, inseguro, cansado o enojado.
  10. Cree rutinas tranquilas y predecibles. Ayude a su hijo a saber qué esperar creando hábitos como desayunar todas las mañanas y acostarse a la misma hora todas las noches. Incorpore sus tradiciones, fe y cultura a estas rutinas.
  11. Establezca reglas y expectativas claras sobre el comportamiento de su hijo. Utilice un lenguaje sencillo como "no se hagan daño" o "vamos a recoger los bloques". Modele un buen comportamiento y recompense los esfuerzos de su hijo para seguir las reglas de la familia.
  12. Cree una red de apoyo para usted y para su hijo, y conviértase en un apoyo para otros padres. En algún momento todos necesitamos pedir ayuda. Es bueno hablar con un amigo de confianza, un guía religioso o un profesional de salud mental sobre tu situación.

Recursos útiles

Última actualización: December 5, 2019