Salud física

Sarampión

Al igual que con cualquier enfermedad, haga saber a la familia del niño si le preocupa la salud de este. Comuníquese con el 911 o con el sistema de emergencia local si cree que un niño podría estar teniendo una emergencia médica.

El sarampión (en inglés) es una enfermedad muy contagiosa que es causada por un virus. El sarampión puede ser peligroso, especialmente para los bebés y los niños pequeños. Los niños menores de 1 año son demasiado pequeños para recibir la vacuna contra el sarampión. Los brotes de sarampión ocurren rápidamente porque es una enfermedad muy contagiosa. Por lo general, los niños y adultos que están inmunizados o que ya han tenido sarampión no se contagian.

¿Cuáles son los síntomas del sarampión?

El sarampión generalmente comienza con estos síntomas (en inglés):

  • goteo nasal,
  • tos,
  • ojos rojos y llorosos,
  • pequeñas manchas blancas dentro de la mejilla.

De tres a cinco días después de que comiencen los síntomas, podrían manifestarse nuevos síntomas tales como fiebre alta y una erupción cutánea que comienza en la cara cerca de la línea del cabello y se extiende por todo el cuerpo. Si un niño en su programa tiene estos síntomas, informe a su familia de inmediato y aconséjeles que se comuniquen con el proveedor de atención médica de su hijo lo antes posible.

El sarampión es una enfermedad de declaración obligatoria.

Si un miembro del personal o un niño es diagnosticado con sarampión o ha estado cerca de alguien que tiene la enfermedad, comuníquese y siga las pautas del departamento de salud pública de su jurisdicción. Las autoridades sanitarias locales pueden ayudarle a notificar a los padres o tutores (en inglés) sobre la exposición (probable o confirmada) de su hijo a una enfermedad infecciosa.

¿Cómo se propaga el sarampión?

El sarampión es una enfermedad muy contagiosa y se transmite fácilmente de una persona a otra. Una persona infectada puede transmitirla cuando respira, tose, estornuda o toca una superficie. El virus puede vivir hasta dos horas en el aire después de que una persona infectada abandona la habitación.

Las personas infectadas pueden propagar el sarampión desde cuatro días antes de que aparezca la erupción hasta cuatro días después.

¿Quién tiene un riesgo mayor?

El sarampión puede ser peligroso, especialmente para los bebés, los niños pequeños, las mujeres embarazadas y las personas no vacunadas. Para algunas personas, el sarampión puede conducir a:

  • neumonía (grave infección pulmonar),
  • daño cerebral,
  • pérdida de la audición,
  • muerte.

El sarampión también es peligroso para las personas que tienen un sistema inmunitario debilitado debido a problemas de salud, tales como las personas que reciben quimioterapia. Las personas que han tenido un trasplante de órganos o toman medicamentos esteroides también están en riesgo.

¿Cómo pueden los programas limitar la propagación del sarampión?

Una madre sonriente observa cómo el médico se prepara para vacunar a su hijo.Siga las prácticas regulares de control de infecciones para ayudar a mantener a todos sanos:

  • Mantener las vacunas al día:
    • Todos los niños deben recibir la primera dosis de la vacuna contra el sarampión entre los 12 y los 15 meses de edad.
    • Los niños deben recibir la segunda dosis entre los 4 y los 6 años de edad.
    • Los adultos deben ser vacunados contra el sarampión si no han tenido la enfermedad.
  • Refiérase a la Norma 7.5.6.1 sobre El cuidado de nuestros hijos: Inmunización contra el sarampión (en inglés).
  • Aliente a los niños y adultos a quedarse en casa cuando estén enfermos.
  • Realice controles de salud diarios (en inglés) cuando lleguen los niños.
  • Vigile a los niños para detectar signos de enfermedad. Comuníquese con sus padres o tutores si un niño está demasiado enfermo para quedarse.
  • Lávese las manos a menudo con agua y jabón a lo largo del día.
  • No permita que los niños compartan juguetes que se llevan a la boca, tazas ni utensilios para comer.
  • Limpie, sanee y desinfecte periódicamente las superficies y los juguetes.
  • Enseñe a las personas a cubrirse al toser y estornudar.
  • Deseche los pañuelos usados.
  • Permita que entre aire fresco en los interiores.
  • Pase tiempo al aire libre.
  • Excluya a los niños (en inglés) si:
    • Están muy enfermos como para participar en las actividades del programa.
    • Necesitan más atención de la que el personal puede brindarles sin afectar la salud y la seguridad de otros niños.
    • Muestran cualquier otra señal o síntoma incluido en su política de "quedarse en casa cuando esté enfermo"
  • Utilice a los expertos en salud de su programa, incluido su Comité Asesor de Servicios de Salud (HSAC, sigla en inglés) o un consultor de salud de cuidado infantil para mantenerse actualizado y desarrollar políticas y procedimientos para prevenir la propagación de enfermedades.

¿Cómo pueden los programas asociarse con las familias?

Estas son algunas maneras en que los programas pueden asociarse con las familias:

  • Comparta información sobre el sarampión (en inglés) y otras enfermedades contagiosas.
  • Ayude a las familias a encontrar y usar información sobre el sarampión (en inglés).
  • Al igual que con cualquier enfermedad, aliente a las familias a que se comuniquen con el proveedor de atención médica del niño si tienen preguntas o inquietudes.
  • Recuerde a las familias que llamen al 911 o al sistema de emergencia local si creen que su hijo podría estar teniendo una emergencia médica.
  • Aliente a las familias a hablar con el proveedor de atención médica de su hijo sobre las vacunas.