Condición física de los bebés y niños pequeños

El 6 de febrero de 2002, la National Association for Sport & Physical Education (Asociación Nacional para el Deporte y la Educación Física) (NASPE, por sus siglas en inglés) publicó por primera vez las directrices de la actividad física para bebés y niños pequeños. Los bebés y niños pequeños confinados a coches, corrales y asientos infantiles para autos durante horas consecutivas podrían experimentar una demora en su desarrollo para realizar movimientos como, virarse, gatear, caminar y hasta el desarrollo cognoscitivo. Se exhorta a los padres a asegurarse de que sus niños estén físicamente activos desde el principio.

 

WASHINGTON, D.C. La Dra. Jane Clark, profesora y presidenta del Departamento de Cinesiología de la Universidad de Maryland, presidió el grupo de trabajo sobre las directrices de la actividad física en la primera infancia de NASPE compuesto por expertos en el desarrollo motor, especialistas del movimiento, fisiólogos del ejercicio y profesionales médicos. El propósito de dicho documento es proveer a los maestros, padres, cuidadores y profesionales de la salud estas directrices que se relacionan con temas como los tipos de actividad física, el entorno y las personas responsables de facilitar las actividades físicas.

Durante la pasada década, varias agencias gubernamentales y organizaciones nacionales de la salud establecieron la relación que guarda la actividad física y la salud en los adultos y en niños mayores, pero hasta ahora no se había hablado sobre la importancia de la actividad física en los bebés, niños pequeños y niños en edad preescolar.

"Adoptar un estilo de vida activo, temprano en nuestras vidas, aumenta la probabilidad de que los bebés y niños pequeños aprendan a moverse con mayor destreza", afirmó la Dra. Clark. "Promover y fomentar el disfrute del movimiento y la confianza y competencia en las destrezas motoras a una edad temprana garantiza un desarrollo saludable y una participación futura en actividades físicas".

Hay cinco directrices para cada grupo de edades y están dirigidas a aclarar preguntas sobre el tipo de actividad física, el entorno y los individuos responsables de facilitar la actividad. Los niños deben pasar parte del día con el padre, madre o cuidador que provea oportunidades sistemáticas para actividades físicas planificadas. Estas experiencias deben incorporar una gran variedad de juegos para niños tales como peek-a-boo y pat-a-cake y sesiones en las que se sostienen, mecen y llevan a los niños a nuevos entornos.

Fotografía de una mujer que ayuda a un bebé a caminar.

5 Directrices para bebés

Directriz 1. Los bebés deben interactuar con los padres o cuidadores durante su actividad física diaria dedicada a promover la exploración de su entorno.

Directriz 2. Los bebés deben colocarse en lugares seguros que faciliten la actividad física y no restrinjan su movimiento por prolongados periodos de tiempo.

Directriz 3. La actividad física de los bebés debe promover el desarrollo de destrezas del movimiento.

Directriz 4. Los bebés deben tener un entorno que cumpla o sobrepase las normas recomendadas de seguridad para realizar movimientos musculares grandes.

Directriz 5. Los individuos responsables por el bienestar de los bebés deben estar al tanto de la importancia de la actividad física y facilitar las destrezas motoras de los niños.

Para los niños pequeños, las destrezas motoras básicas tal como, correr, saltar, lanzar y patear no se presentan solo porque el niño va creciendo, sino que surgen de una interacción entre el potencial hereditario y la experiencia del movimiento. Estas conductas también están directamente influenciadas por su entorno. Por ejemplo, un niño que no tiene acceso a unas escaleras puede demorar en aprender a subirlas o un niño a quien se le prohíbe rebotar o buscar una pelota podría mostrar demora en su coordinación ojo-mano.

Fotografía de un niño que agita de un oscilación.

5 Directrices para niños pequeños y niños en edad preescolar

Directriz 1. Los niños pequeños deben acumular al menos 30 minutos diarios de actividad física estructurada; mientras que los de edad preescolar, al menos 60 minutos.

Directriz 2. Los niños pequeños y los de edad preescolar deben estar expuestos al menos a 60 minutos de actividad física diaria no estructurada y no deberían estar sedentarios por más de 60 minutos consecutivos, excepto cuando duerman.

Directriz 3. Los niños pequeños deberían desarrollar destrezas motoras tales como, construir con bloques para más tareas complejas de movimiento; los preescolares deben desarrollar competencia en destrezas motoras tales como construir con bloques para más tareas complejas de movimiento.

Fotografía de dos niños en un patio.

Directriz 4. Los niños pequeños y los de edad preescolar deben tener áreas interiores y exteriores que cumplan o excedan las normas recomendadas de seguridad para realizar actividades musculares grandes.

Directriz 5. Los individuos responsables por el bienestar de los niños pequeños y los de edad preescolar deben estar al tanto de la importancia de la actividad física y facilitar las destrezas motoras de los niños.

Durante los años preescolares, se debe estimular a los niños a que practiquen sus destrezas motoras en una variedad de actividades y lugares. La instrucción y refuerzo positivo son fundamentales durante esta etapa para garantizar que los niños desarrollen la mayoría de sus destrezas antes de ingresar a la escuela.

"La obesidad es un problema de salud serio en adolescentes y niños. Durante los pasados 20 años, la obesidad se ha triplicado entre adolescentes y duplicado entre los niños en este país", según Nazrat Mirza, MD, un pediatra del Children's National Medical Center en Washington, D.C. "El alza rápida de la obesidad se debe a una reducción en la actividad física y un aumento en las actividades sedentarias, tales como ver televisión y los juegos de computadoras o en vídeo".

"La prevención y el tratamiento de la obesidad implica cambios a estilos de vida que promueven la actividad física y minimizan la conducta sedentaria", resalta el Dr. Mirza. "Aunque no hay datos que demuestren que hay una co-relación entre la obesidad en la primera infancia y la obesidad en la adultez, promover comportamientos positivos temprano en la infancia podría llevar a la permanencia de estas conductas durante la adultez, lo que ayuda a aliviar el problema de la obesidad".

Según el Director Ejecutivo de NASPE Judy Young, Ph.D., "Debido a que los niños no son adultos pequeños, estas recomendaciones de actividad física se basan en las características de desarrollo en los niños. Por ejemplo, los niños desarrollan destrezas por medio de su envolvimiento en actividades físicas, a la vez que el envolvimiento de los padres juega un papel significativo en niños que desarrollan su competencia motora y disfrutan de dichos eventos. Solo dedicando tiempo a estas destrezas lograremos que se conviertan en parte esencial de un estilo de vida saludable.

Condición física de los bebés y niños pequeños. National Association for Sport & Physical Education. 2004. Español.

Last Reviewed: November 2008

Last Updated: November 13, 2014