Prácticas basadas en la relación: Conversaciones con las familias sobre inquietudes del desarrollo

Módulo 2: Conversaciones difíciles: Cómo abordar una inquietud

1. Describa las observaciones sobre el comportamiento del niño

Vamos a repasar las seis prácticas basadas en la relación que utilizamos para establecer y mantener relaciones positivas con las familias. Hoy vamos a pensar en estas estrategias específicas en el contexto de sostener una conversación desafiante acerca del desarrollo de un niño.

Érica en la pantalla, "Seis prácticas basadas en la relación"

La primera estrategia es describir observaciones de la conducta del niño. Estas deben comenzar con observaciones positivas que probablemente reconfortan a los padres. Las observaciones positivas son distintas que los elogios.

Los padres necesitan saber que usted reconoce y aprecia las fortalezas únicas de su hijo. Es más fácil enfrentar los desafíos en conjunto cuando los puntos fuertes del niño también se han observado cuidadosamente en conjunto. Aún más importante, compartir sus observaciones neutrales ayuda a lograr la participación de los padres en hacer observaciones y reflexiones, para que podamos oír lo que opinan de la conducta antes de ofrecerles cualquier idea nuestra; ya sea positiva o no.

Un ejemplo de una observación que es neutral así como positiva es: “Noté que Ben va directamente a su casillero cuando ustedes dos llegan—sabe exactamente donde está”. Este tipo de declaración invita a los padres a observar a su hijo con usted y al paso del tiempo, abrirse a nosotros con respecto a sus esperanzas y sueños para su hijo. La respuesta de los padres a nuestros comentarios neutrales nos guía para saber qué decir después.

Personaje/sprite (de Diana) aparece y tiene una burbuja de diálogo que dice:
"He observado que Ben se va directo a su casillero cuando ustedes dos entran. Él sabe exactamente dónde está".

2. Céntrese en la relación entre la familia y el niño

Como próximo paso es esencial enfocarse en la relación familia-niño. Sobre todo mientras nos preparamos para tener conversaciones desafiantes con las familias, queremos ser bastante cautelosos en reconocer y resaltar que la relación familia-niño es la relación primordial en la vida del niño.

Estas conversaciones solo son desafiantes en primer lugar porque ¡las familias se preocupan mucho! Cuando una familia tiene una reacción emocional a alguna inquietud, demuestra la profundidad de su conexión emocional y su dedicación. En vez de combatir en contra de la respuesta emocional fuerte de los padres cuando usted menciona sus inquietudes, puede trabajar con esa respuesta para ayudar a la familia a atravesar en conjunto un tiempo difícil.

El poder de su conexión emocional es un factor protector para la familia mientras que enfrentan una conversación desafiante. Por ejemplo, usted podría decir: “Y cuando encuentra su casillero, siempre lo lleva a usted de la mano; ustedes dos parecen estar muy unidos”.

La burbuja de diálogo muestra a Max diciendo: "Eso espero; prácticamente solo nos tenemos el uno al otro en este momento".

3. Valore el entusiasmo de la familia

Entonces, trate de valorar el entusiasmo de la familia. Cuando presentamos alguna preocupación a los padres, su reacción se basa en el impulso poderoso que tienen para proteger a su hijo, así como sus fervientes esperanzas por él.

Puede ser fácil para nosotros olvidarnos de esto cuando ellos dirigen hacia nosotros sus fuertes sentimientos de manera que nos hacen sentir incómodos. Por ejemplo, en cualquier momento si comenzamos a sentir que: “Pues, tal vez el padre está en fase de negación”, será un buen momento para dar un paso hacia atrás y reflexionar.

Tal vez usted piense en cómo cualquier padre se sentiría preocupado cuando se le mencione alguna inquietud acerca de su hijo, y cómo eso podría dificultar que nos escuchara. Quizá sentimos que quisiéramos disuadirles de sus percepciones cuando no están de acuerdo con nosotros.

Para asegurarse de que estas primeras conversaciones acerca de las inquietudes del desarrollo o de la conducta tengan éxito, debemos tener paciencia con los padres conforme procesan y reaccionan a la información. Es nuestro entusiasmo por el bienestar del niño que puede impulsarnos a querer que ellos estén de acuerdo con nosotros de inmediato.

En lugar de esto, podemos ayudar a que la conversación fluya mejor al unirnos al entusiasmo de los padres, tratando de entender su punto de vista. Usted podría responder a lo que parecer ser “resistencia” por parte de los padres o hasta desacuerdo con usted, profundizando la conversación hasta llegar a un entendimiento. Escuche para que los padres estén viendo y pensando, y valorando sus comentarios en vez de tratar de explicar o justificar su propia perspectiva.

Por ejemplo, usted podría decir: “Bueno, ahora usted realmente puede comprender lo que el niño necesita y desea”. Utilizar las observaciones de los padres y sus conocimientos y experiencia para promover la conversación es una forma excelente de valorar su entusiasmo y fomentar la colaboración.

4. Apoye las competencias parentales

Después, apoye la competencia de los padres. Las percepciones de los padres acerca del desarrollo de sus hijos siempre deben tomarse en serio. A menudo sospechan que exista alguna anormalidad antes de que el profesional lo detecte.

Apoyar la competencia de los padres significa escuchar cuando le confían sus observaciones e inquietudes antes de que usted les diga su propio entendimiento de los desafíos. De esta forma recalca la pericia de los padres y crea condiciones más propicias para que usted pueda compartir sus observaciones eficazmente.

Significa elogiar el papel esencial de los padres y apreciar su comprensión única de su hijo. Cuando respaldamos la competencia de los padres, honramos sus formas singulares de enfrentar los desafíos del niño—ya sea si perciben o no la situación como un desafío. Por ejemplo, usted podría decir: “Ben nos muestra cosas aquí en la escuela también. Parece que usted le ha ayudado a aprender que es una forma de comunicarse”.

La burbuja de diálogo de Diana dice:
"Ben nos muestra cosas aquí en la escuela también. Parece que usted le ha ayudado a él a aprender que esa es una manera de comunicarse".

La burbuja de diálogo muestra que Max dice:
“Gracias. Sé que trabajo arduamente para asegurarme de que él sepa que puede venir a mí cuando necesita algo”.

5. Reflexione de manera activa sobre la perspectiva de la familia

Cuando existe alguna inquietud sobre el desarrollo, es esencial que reflexionemos activamente sobre la perspectiva de la familia. Invite a los padres a compartir sus propias observaciones y metas acerca de su hijo y la familia.

Tal vez usted podría decir: “Ahora que estamos hablando acerca de las habilidades de comunicación que tiene Ben, ¿qué le gustaría para él?” “¿Cómo quisiera ver que el niño se exprese cuando sea más grande?” Aunque usted siempre está ahí para apoyarles, es necesario oír y considerar las perspectivas de la familia antes de formular un plan colaborativo de acciones a tomar. También es de suma importancia reflejar verbalmente a los padres lo que usted ha oído, y expresarlo de una forma que muestre que usted valora su perspectiva.

La burbuja de diálogo muestra a Max diciendo: "Quiero que él participe realmente, es decir, que sea capaz de hablar conmigo y también con sus amigos y maestros".

6. Reflexione en sus propias perspectivas

También es importante reflexionar sobre su propia perspectiva cuando hable con los padres acerca de las inquietudes que usted tiene. Por supuesto, la experiencia y conocimientos que usted tiene también son valiosos. Sin embargo, aunque el papel que usted desempeña es proporcionar apoyo y orientación, no está ahí para promover su propia visión de cómo la familia debe operar, aún si piensa que sabe más que el padre o la madre acerca de ciertos asuntos.

Una vez más, cuando estamos preocupados por un niño, es fácil caer en el papel de decirle al padre o a la madre lo que creemos que se debe hacer en el mejor interés de su hijo. Nuestra determinación por ayudar fácilmente puede tener un efecto contrario y ser chocante para el padre o la madre, trastornando el proceso colaborativo.

Reflexionar sobre su propia perspectiva le ayudará a identificar sus propias emociones para que pueda apartar cualquier juicio y perjuicio de poca ayuda, y manejar mejor cualquier sentimiento de incomodidad. Trate de encontrar ideas en común entre usted y la familia para fortalecer su alianza.

Algo que he notado es que iniciar una discusión acerca de algún desafío del desarrollo de una manera demasiado directa frecuentemente no es muy efectiva. En lugar de eso, he tenido más éxito hablando primero del niños en general: sus aspectos positivos y las cosas que he observado que hace el niño, las cuales sé que los padres también han visto. Entonces puedo iniciar la conversación utilizando las estrategias que hemos discutido y a la vez aplicando las actitudes basadas en las fortalezas.

La fuerza de nuestra relación con los padres es clave para poder proporcionar la mejor atención al niño. Cuando usted tiene este tipo de asociación, las discusiones a menudo se sienten más fáciles y menos estresantes.

Por favor seleccione el botón que se encuentra abajo para continuar al Módulo 3.